Alexánder Sánchez, El Mercurio, GDA. 5 diciembre, 2019
Matt Damon, como Carroll Shelby, y Christian Bale, como Ken Miles, son los protagonistas de una extraña amistad. Ambos congeniarán sus formas de ser para triunfar a pesar de todo. Cortesía de Discine
Matt Damon, como Carroll Shelby, y Christian Bale, como Ken Miles, son los protagonistas de una extraña amistad. Ambos congeniarán sus formas de ser para triunfar a pesar de todo. Cortesía de Discine

Dicen que la venganza es dulce, y si es sobre una pista de carreras, pues mejor. En Contra lo imposible (Ford v Ferrari, 2019), cinta con olor a Óscar que se estrena este jueves en los cines ticos, esa frase popular se inmortaliza, sabe a epopeya y acelera los sentidos de 0 a 300 kilómetros por hora.

Abróchense el cinturón y agarren fuerte sus palomitas, pues con Matt Damon y Christian Bale a la cabeza de un chispeante reparto, Ford hará de todo para que Ferrari aprenda una lección sobre ruedas.

Antes de explicar de qué se trata esta película , adorada desde ya por la crítica internacional, es bueno que conozcamos el contexto en que se desarrolla su guion. Lo primero es decir que Contra lo imposible está basada en una historia real, una donde las rivalidades entre fabricantes de autos se hace patente como nunca y termina convirtiéndose en una auténtica y emocionante leyenda.

Pues sin más preámbulo viajemos a los años 60 para explicar el pleito. En ese tiempo, Henry Ford II añoraba con todo su corazón y gruesa billetera adquirir Ferrari, empeñado en hacer aún más fuerte su negocio automotriz.

Y bueno, al parecer las conversaciones entre ambas partes iban viento en popa. A la firma estadounidense le faltaba poco para quedarse con la italiana, pero algo salió mal y Enzo Ferrari decidió echar marcha atrás en el último momento.

Eso le dolió muchísimo a Henry Ford, quien no tardó en planear la venganza. Sí, un golpe contundente y humillante, que le doliera a Ferrari hasta en el alma.

Pues, resulta que en aquellos tiempos Ferrari era uno de los dominadores de la carrera de las 24 Horas de Le Mans, la más difícil del mundo en el campo de los motores. Por eso, no iba a existir mejor sacada de clavo, que hacerlos morder el polvo en esa famosa largada.

Pero, ¿cómo lograrlo? Ahora sí, aquí entramos a hablar de Contra lo imposible.

Carroll Shelby, personaje que encarna Damon en la cinta, era un piloto consolidado. En 1959 había ganado precisamente las 24 Horas de Le Mans y todos apostaban en que se convertiría en uno de los mejores pilotos de todos los tiempos.

Pero ojo, porque Shelby iba a recibir una ingrata noticia. Al intrépido texano se le diagnosticó una condición cardíaca grave, por lo que tuvo que retirarse inmediatamente de las pistas.

Lo que no contaban sus adversarios es que Shelby era ‘un gato’ en lo que hacía y no se iba a dejar vencer por las adversidades. Es entonces cuando se reinventa como diseñador y vendedor de automóviles, llevándolo a liderar un equipo de ingenieros, pilotos y mecánicos, de gran talento.

Entre el grupo de Shelby estaba también Ken Miles (Christian Bale), “piloto británico campeón que es brillante tras el volante, pero también es franco, arrogante y reticente a comprometerse", detallan las notas de producción de la película.

La cosa es que, a pesar de sus choques y diferencias, Shelby y Miles conformaban un equipo de lujo. Una mancuerna que Ford iba a utilizar para fraguar la victoria de las victorias y darle con todo a Ferrari.

Por eso, más temprano que tarde, Ford encargó a Shelby construir autos capaces de vencer a los deportivos italianos en la exigente competencia de Le Mans. Era un reto que parecía imposible de alcanzar, pero Shelby y su equipo eran aventados que no le arrugarían la cara a la prueba.

“Determinados a triunfar contra probabilidades abrumadoras, Shelby, Miles y su equipo variopinto lucharán contra la interferencia corporativa, las leyes de la física y sus demonios personales para desarrollar un vehículo revolucionario que eclipse a toda su competencia", detalla la sinopsis de la cinta.

En un Ford, sí, en un Ford van a tocar la gloria. En la pista, los poderosos de Ferrari probarán la hiel de la derrota. Cortesía de Discine
En un Ford, sí, en un Ford van a tocar la gloria. En la pista, los poderosos de Ferrari probarán la hiel de la derrota. Cortesía de Discine

¿El resultado? Pues unos potentes Ford GT40, que en la película usted verá volar sobre el asfalto y alcanzar con lágrimas de emoción la epopeya anhelada. ¡Ya verán cuánta adrenalina libera este extraordinario filme!

Para la revista The Playlist, el director de la película James Mangold logró algo "que sólo consiguen los mejores dramas históricos: te mantiene toda la película pegado a la silla”, mientras que para The Hollywood Reporter no solo es una cinta “emocionante”, sino que resalta a “las figuras que hay tras el volante”.

"Los personajes son tan interesantes como los bólidos que conducen. Por eso la película es "una máquina perfectamente engranada, en todos los aspectos”, añadió la publicación estadounidense.

Drama de dos

Pero en Contra lo imposible no todo se trata de aceite, llantas y motores. Definitivamente, los seres humanos detrás de tan monumental reto no solo sudarán sangre en la pista.

A Shelby y a Miles -protagonistas de una amistad turbulenta y extraña-, todos los esfuerzos les cobrarán una cara factura, pues para estos hombres la victoria siempre tendrá un precio.

En la cinta, ambos tienen personalidades muy diferentes, el primero es “pura vida” y el otro engreído, sin pelos en la lengua. Pero, a pesar de todo, se complementan, dando origen a una dupla atrayente y excepcional.

¿Se merecerán un Óscar o un Globo de Oro? Ya veremos qué pasa, al menos la crítica reconoce que Matt Damon y Christian Bale lucen fenomenales en la cinta. Cortesía de Discine
¿Se merecerán un Óscar o un Globo de Oro? Ya veremos qué pasa, al menos la crítica reconoce que Matt Damon y Christian Bale lucen fenomenales en la cinta. Cortesía de Discine

“Se entendían entre ellos al nivel más profundo”, expresó Mangold en las notas de producción de la película, que por cierto tiene dos horas y media de duración.

“Cuando Shelby se enfrenta al hecho de que ya no puede correr más, Ken se vuelve un conducto para los sueños de Shelby. Pero eso sí, Ken no puede quedarse callado o controlarse en situaciones corporativas y publicitarias. Dice lo primero que le viene a la mente, así que Shelby adopta el papel de protector o vocero de Ken. Tienen una relación muy simbiótica. Uno llena el espacio cuando el otro lo deja”, agrega al director.

Para Mangold, ciertamente, era clave retratar la singular amistad de Shelby y Miles hasta las últimas consecuencias. Lo deseaba, pues no quería que la cinta se convirtiera en una película de carreras más, donde solo importa lo que sucede antes, durante y después de cruzar la meta.

“El reto fue ver cómo íbamos a navegar por esta historia para que las audiencias sintieran el amor, la camaradería y la energía de estos pilotos, diseñadores, mecánicos y equipo de boxes, sin que sólo dependiera de un tipo de victoria trillada”, añadió Mangold.

“Sentí que, si podíamos profundizar lo suficiente en estos personajes únicos, las victorias y derrotas en las carreras pasarían a un segundo plano en relación a conservar o perder sus vidas”, finalizó el cineasta.

Según Damon, Shelby simplemente sentía que Miles era indispensable para la misión, a pesar que muchas veces no se lo soportaba ni un poquito.

Damon dice que Ken Miles era conocido “por no soportar a tontos”, y bueno, en ese sentido Shelby se salvaba, pues con su sobresaliente intelecto logró cerrar, muchas veces, la boca del bravucón piloto.

“Era irascible y no tenía miedo a decir lo que pensaba, y no quería bailar al ritmo de los demás. Si una idea le parecía estúpida, te lo decía, y tenía muy pocas habilidades políticas o diplomáticas", explicó Damon.

"Por lo mismo, fue una fuente constante de frustración para Shelby porque no podía dejar de interferir en su propio camino. Pero Shelby simplemente lo necesitaba para que lo ayudara a construir el coche, y después, más adelante, a conducirlo en Le Mans”, agregó.

Las 24 horas de Le Mans es una competencia muy dura. Si Ken Miles y Shelby quieren sobrevivir, deberán construir un carro que se salga de toda norma conocida. Cortesía de Discine
Las 24 horas de Le Mans es una competencia muy dura. Si Ken Miles y Shelby quieren sobrevivir, deberán construir un carro que se salga de toda norma conocida. Cortesía de Discine

Al final, tan tensa y seductora relación se trasladará a la pista en una serie de resultados impredecibles. Es que el potencial es grande: todo puede resultar en un desastre sin precedentes, o en un éxito seductor y fantástico.

Razones para emocionarse.

Pero una cosa no quita a la otra. Mangold quería que Contra lo imposible fuera una película que no solo se centrara en la emoción típica de una carrera, es cierto, pero nunca dijo que le quitaría la emoción a la carrera.

En la pista, el espectador sentirá cada kilómetro recorrido como si fuera dentro del mismo auto de Ken, a 300 kilómetros por hora, pero sobre todo encarnará lo importante que era para Ford aplastar a Ferrari, y lo significativo que era para esta dupla de amigos salir avante con el proyecto.

Christian Bale lo resume mejor que nadie: “La razón por la cual la historia es tan legendaria es porque estos inadaptados desafiaron a Dios y ganaron. Era un monstruo, un Goliat de reputación y estilo, legendario en la comunidad del automovilismo. Y esta pequeña banda de inadaptados, respaldados por Ford, pero a pesar de su misma interferencia, lo lograron”.

El rostro del triunfo es hermoso. Christian Bale, como el piloto Ken Miles, así celebra sus ganes en la nueva película. Cortesía de Discine
El rostro del triunfo es hermoso. Christian Bale, como el piloto Ken Miles, así celebra sus ganes en la nueva película. Cortesía de Discine

¡No se la pierda! Contra lo imposible es una película que espera tener una o varias nominaciones en los Globos de Oro -que se anunciarán este 9 de diciembre-, y porqué no pellizcar alguna en los premios Óscar. Esa suposición la respalda la buena crítica, que no ha parado de catapultar a la cinta a la cima.

Si quiere ver Contra lo imposible recuerde que se exhibirá en todos los cines del país a partir de este jueves y, para alegría de grandes y chicos, es para todo público. Tome en cuenta que para disfrutar más de la adrenalina de las competencias la película se verá sólo en formatos Imax y Atmos, garantizando una experiencia única e irrepetible.

Ficha técnica

Contra lo imposible (Ford v Ferrari)

País: Estados Unidos

Año: 2019

Director: James Mangold

Elenco: Matt Damon y Christian Bale.

Duración: 152 minutos

Cines: Cine Magaly, Citicinemas, Cinépolis, Cinemark, Novacinemas.