Alexánder Sánchez. 12 octubre
Actualmente, Cristhian Herrera tiene 35 años de edad. Nació el 14 de diciembre de 1982, pasando toda su niñez en Tibás. Melissa Fernández. Fotos Melissa Fernández
Actualmente, Cristhian Herrera tiene 35 años de edad. Nació el 14 de diciembre de 1982, pasando toda su niñez en Tibás. Melissa Fernández. Fotos Melissa Fernández

Val Kilmer se acercó lentamente y tomó de la mano al costarricense Christian Herrera. Él no se lo esperaba y, en el momento, seguramente temió lo peor.

–¿Qué quería la estrella de Kiss Kiss Bang Bang?– , ¿Acaso estaba haciendo algo mal?–.

Pues no. Nada de eso. Para tranquilidad de Herrera, el galán estadounidense solo quería animarlo y felicitarlo por su trabajo como director de fotografía en la película Blood Out (2011), con Kilmer y 50 Cent como parte del elenco protagonista.

“No sé si lo hizo por la cara de susto que yo tenía ese día (se ríe), pero a partir de ese momento, al fin pude respirar tranquilo”, recordó Herrera.

Tico, como se le conoce casualmente en el medio hollywoodense, estaba iluminando el rostro del intérprete cuando todo sucedió.

Herrera confiesa que, cuando Kilmer le dio la mano, estaba viviendo uno de los momentos más estresantes de toda su vida. Tenía mucha presión pues – además de ser consciente de la responsabilidad que implica un proyecto de este nivel–, su trabajo era fiscalizado por los monitores de los representantes de la poderosa Lionsgate, encargada del proyecto.

“Por eso cuando Kilmer se vio en el monitor y le gustó lo que estaba viendo, me dio una confianza inmensa. Él quebró el hielo y eso me empoderó. Pudo haberme dicho cualquier otra cosa, pero en cambio me dijo que siguiera haciendo lo que estaba haciendo ”, agregó el cineasta.

No es extraño que Herrera esté ahí, soñando y ganándose el pan en la meca del cine. Desde hace doce años el costarricense es conocido por su trabajo como director de foto u operador de cámara en producciones fílmicas como Zombie Farm (2009), Runner, Runner (2013) y Locked Down (2010), entre otros filmes.

Christian Herrera filmando en California un corto titulado 'The Director's Treatment'.
Christian Herrera filmando en California un corto titulado 'The Director's Treatment'.

Además el tibaseño, que apenas tiene 35 años, ha fotografiado videoclips para figuras como Ricky Martin –con quien hizo una gran química durante la creación del video La mordidita–, y laborado en diversas series de televisión como Pretty Little Liars, de ABC Family.

Formado en escuelas costarricenses de fotografía y producción audiovisual –CUNA e INA– y curtido desde muy chico en el mundo de la publicidad tica, Herrera es un luchador que viajó a Estados Unidos empeñado en tocar la cúspide algún día.

Quiere ganar el Óscar, asegura, con una convicción que sorprende y motiva a cualquiera.

“Eso va a suceder, y cuando suceda, aquí Costa Rica va a vivir ese Óscar. Tengo eso en mi corazón, pues quisiera inspirar a todos a luchar y tener ambición”, comentó.

Pero ¿cómo llegó Herrera a nadar en las movidas aguas hollywoodenses?

Su historia tiene raíces juveniles. A los 14 años le ayudaba a su padre, Norman Herrera, como asistente en los documentales que producía.

“En esos tiempos limpiaba equipos en los sets, traía café y jalaba agua. Me iba fascinando poco a poco con este oficio”, recuerda con ilusión.

Luego, impulsado por un talento innato e interesado en el mundo de la publicidad, Christian estudió artes gráficas. Todo perfecto con eso, hasta que cierta vez, deslumbrado, percibió un interés íntimo con el oficio de director de fotografía.

“Solo sé que me encantaba, aunque ese tiempo no tenía muy claro lo que hacían. Solo veía a una persona con la cámara en las manos y pensaba que yo quería ser como él. Fue allí donde comencé a a desenvolverme como asistente de cámara y decidí estudiar fotografía fija para conocer las bases”, comentó.

Christian Herrera posando con Emmanuel Lubezki, ganador de tres Óscar como director de fotografía.
Christian Herrera posando con Emmanuel Lubezki, ganador de tres Óscar como director de fotografía.

“Después estudié producción audiovisual, pues ya me había dado cuenta lo que yo quería hacer. Ver películas y entender la responsabilidad que tiene el director de fotografía me hizo saber que yo lo que deseaba era establecer esa conexión visual-emotiva, que se logra convirtiendo un guion en imágenes”, agregó.

En ese entonces llegaron trabajos haciendo cortometrajes, comerciales para marcas como KFC y otro sinfín de producciones. Pero nada bastaba, la espinita por hacer largometrajes de ficción se clavaba cada día más en su empecinada mente.

Su primera oportunidad llegó con la cinta Apocalypto, de Mel Gibson. Una unidad fílmica de esa película se fijó en Costa Rica para rodar aquí material visual de selva, paisajes y animales.

Fue asistente y operador de cámara en ese famoso filme, gracias a que el productor nacional Sergio Miranda lo vinculó al proyecto.

Lo cierto es que Miranda quedó tan contento con su trabajo que lo recomendó una vez más, esta vez para formar parte de un programa de la cadena Fox Sports. A partir de ahí, Herrera tomaría vuelo.

El trabajo era ser director de fotografía para un programa de deportes extremos: Adrenalina. En ese ride su primera misión fue en playa Hermosa, Jacó, captando las piruetas de los surfistas en las olas ticas.

“A los de Fox les gustó lo que hice y creo que fue por la energía que proyecté. Yo con la cámara soy como un chiquito en Navidad, es un juguete que no suelto y no paro hasta lograr lo imposible. Literalmente hago un show con el lente, soy otro”, expresó Herrera entre risas.

Por eso mismo Fox Sports le dio su anhelado boleto a Los Angeles, Estados Unidos. La idea es que siguiera vinculado al proyecto televisivo, pero esta vez fotografiando deportes extremos en toda Latinomérica.

Así lo hizo Herrera, pero su ambición era más grande. “Me dije: –estoy en Los Angeles. Es mi oportunidad para buscar productores, hacer contactos y cumplir mi sueño–”, recordó mientras evocaba aquel momento con una brillosa mirada.

¡A trabajar! La oportunidad que añoraba llegó más rápido de lo que hubiera podido calcular. En el 2008, con el filme de terror Zombie Farm, el sueño de Herrera comenzó a gestarse en el estado de Luisiana.

También en el 2008, el director costarricense Andrés Heindenreich lo repatrió para que se encargara de la fotografía de la película nacional La región perdida, sobre la vida del doctor Moreno Cañas. Fue su inicio como colaborador en filmes nacionales, entre los que se cuentan el drama Buscando a Marcos Ramírez (2017) y el documental Soy improvisao (2017).

Pero continuando con su periplo internacional, no hay duda que la película que marcó su carrera fue precisamente Blood Out (Sangre por sangre, 2009), thriller de acción dirigido por Jason Hewitt.

“Fue la primera película de Hollywood en la que tuve que hacer casting para ser el director de fotografía. El director y productor querían trabajar conmigo, pero aún así la distribuidora Lionsgate hizo un filtro para contratarme y eso fue un gran logro”, dijo Herrera.

“Además ese filme revolucionó mi forma de trabajo, pues tener a nombres como Val Kilmer y 50 Cent en el elenco cambian la dinámica. Cambia porque la cinta es alrededor de los actores y por ello la fotografía no solo debe cuidar la historia, sino que los intérpretes se vean bien en pantalla”, agregó.

Con Blood Out, además, Herrera logró meterse en el Sindicato Internacional de Cinematógrafos (ICG). Todo un logro, pues gracias a ello tiene licencia para trabajar en cualquier tipo de proyecto fílmico en EE.UU.

Luego llegó su chance en televisión, con la serie Pretty Little Liars, gracias a la cual pudo pisar por primera vez el megaestudio de la Warner Bros.

La revista American Cinematographer incluyó un artículo sobre Cristhian Herrera. Esta es una de sus páginas.
La revista American Cinematographer incluyó un artículo sobre Cristhian Herrera. Esta es una de sus páginas.

“Siempre cuento esto: la primera vez que llegué ahí me perdí en el estudio, no pude salir de lo inmenso que era”, recordó.

“Pero bueno. Lo importante es que, en el puesto de operador de cámaras, estuve allí los 7 años que duró la serie y el aprendizaje fue inmenso”, agregó.

En el 2012, gracias a otro casting, trabaja como director de fotografía en la unidad 2 de Runner, Runner, que se filmó en Costa Rica y que contó con figuras como Ben Affleck y el cantante Justin Timberlake.

Como si fuera poco aún faltaban los videoclips. Hizo producciones para dj como Diplo, Skrillex y Giorgio Moroder. También fue la época en que laboró para Ricky Martin, haciendo La mordidita.

“Es el video más grande y más visto que he fotografiado. Ya tengo entonces películas con celebridades y también videos con celebridades. Eso abre muchas puertas”, comentó.

“Pero lo clave de esto es que experimenté un montón haciendo videoclips y he decir que aprendí mucho. Haciéndolo encontré finalmente mi estilo, lo que puedo llamar la marca Herrera”, expresó.

Con más herramientas en el bolsillo y más confianza, en el 2012 tomó el rol de operador de cámara y formó parte de producciones televisivas como Criminal Minds, The Last Chip y Justified. Se trató de experiencias que, sin duda, enriquecieron su ya vasto currículum.

Lo que viene. Casi tanto como ganar un Óscar, algo que sueña Herrera con el alma es ser parte de la American Society of Cinematographers (ASC), organismo al que pertenecen las máximas luminarias en dirección de fotografía.

Figuras como Emmanuel el Chivo Lubezki y Bill Bennet pertenecen a esa organización de lujo, que acumula en sus filas diversidad de premios, prestigio y calidad artística.

Lo bueno es que ya Herrera dio un paso importante para lograrlo. La revista American Cinematographer, que edita la ASC, se fijó en su trabajo y publicó un artículo sobre el Tico.

“Que me sacaran ese artículo es lo mejor que ha pasado hasta ahora. Ellos querían saber sobre mi experiencia técnica, artística y cultural al filmar un comercial que hice sobre el Ramadán en Kuwait”, comentó.

Christian Herrera en la máxima premiación de la ASC (American Society of Cinematographers), celebrada el sábado 17 de febrero en Los Ángeles.
Christian Herrera en la máxima premiación de la ASC (American Society of Cinematographers), celebrada el sábado 17 de febrero en Los Ángeles.

“Así, por primera vez, la ASC me hace saber que existo para ellos y eso es mucho”, agregó

Para seguir en la lucha, el próximo proyecto grande de Herrera es una serie televisiva llamada The Narrow Road. Será la primera temporada completa en la que el Tico preste sus servicios.

Todo el look de la serie y la parte visual será obra de Herrera, alzando la bandera del país una vez más en los grandes sets de Norteamérica.

“Es un orgullo saber que soy el único costarricense aquí. Espero seguir creciendo y abriendo camino para otros talentos que quieran pensar en grande. Tengo mucha fe en que eso ocurra”, finalizó.

Viaje internacional

Los mejores trabajos de Tico en Estados Unidos.

APOCALYPTO (2006)

Con este filme, de Mel Gibson, Herrera tuvo su primer roce con una cinta hollywoodense. Fue asistente y operador de cámara, en una unidad secundaria de rodaje.

ZOMBIE FARM (2008)

Primera película en la que funge como director de fotografía en Estados Unidos. Se trató de un filme independiente de terror, dirigido por Ricardo Islas.

BLOOD OUT (2009)

Luego de pasar un exhaustivo casting, de Lionsgate, Herrera es director de fotografía de una cinta protagonizada por 50 Cent y Val Kilmer.

PRETTY LITTLE LIARS (2010)

Entra al mundo de la televisión con esta serie, solo que como operador de cámara. Por siete años, en los estudios de la Warner Bros, estuvo vinculado al proyecto.

VIDEOCLIP LA MORDIDITA (2015)

Luego de hacer videoclips para djs como Diplo, el equipo de Ricky Martin y Sony Music lo eligen como director de foto para este conocido video musical.