
La reconocida economista costarricense Christiana Figueres, quien fungió como Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (2010-2016), fue invitada al pódcast Soul Boom, conducido por el reconocido actor Rainn Wilson, donde conversó no solo del cambio climático y la sostenibilidad, sino que abrió su corazón para narrar un proceso personal que la sumió en una depresión y marcó su vida.
Una parte de la charla, de más de 56 minutos, giró en cómo el activismo se puede convertir en una vía para llenar vacíos y, desde esa parte humana, la conversación se transformó en un testimonio público.
Wilson, recordado por su papel en la serie The Office, le consultó a Christiana si había tenido tendencias suicidas, situación que dio pie a una gran apertura y narración de la tica.
“¿Eras literalmente suicida o hablas en sentido figurado?”, preguntó el presentador. Figueres fue tajante: “No, ojalá fuera lo segundo”, dijo.
Wilson afirmó que deseaba escuchar cómo fue su transformación personal, la cual implicó un divorcio, caída en la depresión y un proceso de sanación y amor propio.
“Estuve casada por 25 años y me di cuenta de que estuve casada conmigo misma en un cuento de hadas de lo que pensaba que era el matrimonio perfecto, porque vengo de una familia rota. Mis padres no eran ejemplo de felicidad marital y quería cambiar eso realmente en mi vida”, dijo Figueres.
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La costarricense contó que, a sus 25 años de casada, su exesposo le hizo una confesión que la destruyó.
“Mi exmarido me informó de que nunca me había sido leal, que había estado en lo que yo llamo adulterio serial durante 25 años. Estaba totalmente destrozada. Yo pensaba: ‘Yo estaba en este cuento de hadas y tú estabas en un mundo completamente diferente’. Me quedé en shock, y esto fue en 2013, cuando estaba llevando a cabo todo el proceso de negociación internacional para el Acuerdo de París”, recordó.
Wilson, sorprendido por la confesión, le consultó sobre esa doble vida, que llevó cuando de día negociaba con jefes de Estado un tratado internacional vinculante sobre el cambio climático, pero de noche lidiaba con la pena de que su matrimonio “había sido una mentira”.

“Mi mecanismo de afrontamiento fue seguir trabajando en mi lado optimista y esperanzador, poniendo una sonrisa cada mañana, trabajando y apoyando a mi equipo. Todos los días de mi trabajo seguía contando con la líder inspiradora, feliz y comprometida que era como secretaria ejecutiva de la convención climática, y luego llegaba a casa y lloraba hasta quedarme dormida todas las noches”.
Figueres confesó que esta situación tan compleja la llevó a tener pensamientos suicidas en aquel momento. “Tenía que ser una persona de día, mi trabajo lo exigía, y otra persona por la noche. Esa disonancia cognitiva se hizo tan intolerable por un año que me hizo pensar en el suicidio, porque no podía mantener a esas dos personas en un mismo cuerpo”.
En aquel momento, Figueres vivía en Alemania e incluso le escribió a un amigo en Costa Rica sobre la situación; en medio de esa oscuridad encontró la meditación y el amor propio como salida. Así lo confesó al dar a conocer que, incluso hace aproximadamente dos meses, volvió a caer en una depresión.
“Caí en un agujero muy oscuro hace un mes o dos y comencé a identificar el sentimiento de los pensamientos suicidas y pensé: ‘Espera un minuto, ya había estado aquí antes, no voy a dejar que esto me arrastre’. Lo que noté estas últimas semanas es que hoy, gracias a esa práctica, tengo muchas más herramientas y puedo identificar la semilla que se está apoderando de mí”, explicó.
Figueres agradece poder contar con la herramienta del amor propio, para así luchar por sí misma con tanto amor como lo haría por sus hijas o su nieto.
Ahora, a sus casi 70 años, se felicita a sí misma por “ser una gran madre y haber hecho un buen trabajo con sus hijas”.
Busque ayuda: Si usted o alguna persona conocida ha considerado el suicidio, llame para asistencia al 9-1-1. Para niños, niñas y adolescentes está también disponible la línea 1147 y las adolescentes madres y sus familiares pueden recurrir al 800-2262626.
