Por: Yuri Lorena Jiménez.   22 enero
Foto: Lifetime. Menéndez: Hermanos de sangre. Lifetime. ¿Qué impulsa a dos jóvenes exitosos a matar a sus padres? Esta es la escalofriante historia de los hermanos Menendez.
Foto: Lifetime. Menéndez: Hermanos de sangre. Lifetime. ¿Qué impulsa a dos jóvenes exitosos a matar a sus padres? Esta es la escalofriante historia de los hermanos Menendez.

“Cuando puse la pistola en la mejilla de mi madre sentí que la amaba”. Después de pensar esto, Erik Menéndez disparó 15 veces.

En 1989 los hermanos Erik, de 18 años, y Lyle, de 21, asesinaron a sus padres en su hogar.

El canal de televisión Court TV , actual TruTV( de CNN), trasnsmitió por primera vez un juicio en vivo; después, la CBS filmó una miniserie sobre el dúo homicida.

El enganche de esta macabra historia fue el motivo detrás del asesinato. Se estimó que la fortuna de los padres ascendía a los $14 millones.

Los hermanos crecieron rodeados de todos los lujos y sus padres los guiaban hacia el “sueño americano”, pero la ambición los traicionó... o al menos eso fue lo que se dijo en un principio, cuando se descubrió la cruenta verdad: eran ellos, y no unos mafiosos –versión que dieron los hermanos a la policía– quienes habían dado muerte a sus propios padres, mientras ambos veían televisión en la sala de su mansión, en Beverly Hills.

En apariencia José y Kitty eran una pareja feliz. Ella tenía 47 años, era atractiva, pelo rubio y ojos verdes. Él, de 44, era atlético y aparentaba menos edad. Su “felicidad” la completaban sus dos hijos varones, a quienes el padre auguraba un futuro brillante, por lo que trató desde que estaban pequeños de que se sometieran a regímenes estrictos de estudio y deporte.

Foto: Lifetime. Menéndez: Hermanos de sangre. Lifetime. ¿Qué impulsa a dos jóvenes exitosos a matar a sus padres? Esta es la escalofriante historia de los hermanos Menendez.
Foto: Lifetime. Menéndez: Hermanos de sangre. Lifetime. ¿Qué impulsa a dos jóvenes exitosos a matar a sus padres? Esta es la escalofriante historia de los hermanos Menendez.

Les impuso reglas para todo: comer, divertirse, leer y aprender. Él quería que ellos fueran auténticos americanos de éxito. Esto los volvió inseguros y desarrollaron extrañas conductas, dolores de estómago, rechinaban los dientes y en el caso de Lyle, a los 14 años aún se orinaba en la cama y jugaba con muñequitos, según una reseña del periodista Jorge Hernández en la sección Página Negra, de esta revista.

En marzo de 1990 los hermanos fueron arrestados y acusados del doble homicidio.

A partir de ahí, se daría un complicado proceso judicial que culminó, primero, con un juicio sin veredicto, porque el jurado se declaró no competente. Más tarde, en un nuevo juicio, los Menéndez recibieron cadena perpetua. Hasta la fecha, ambos están en prisión, donde son una suerte de celebridades. Macabras, pero al fin y al cabo, celebridades. Esta es la trama que develará esta película de estreno, que promete volver sobre el tema con detalles desconocidos hasta la fecha.

Véala: Miércoles 24 de enero, a las 8 p. m., por Lifetime.