
Cada vez con más frecuencia somos testigos de ironías galácticas como esta: mientras el viernes 15 de diciembre, miles a lo largo y ancho de varios países tendrán acceso al Bio del Chapo Guzmán --manufacturado por Netflix y su coproductora, Univisión--, el inspirador está encerrado en una cárcel de máxima seguridad sin acceso prácticamente a nada ni a nadie, salvo sus abogados.
La serie retoma la historia de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, desde 1985, cuando era un miembro de segundo nivel del Cartel de Guadalajara, hasta su “esplendoroso” ascenso al poder y a la lista de los millonarios de Forbes, hasta su estrepitosa caída, en enero pasado, cuando fue capturado por autoridades mexicanas y estadounidenses.
El anuncio del estreno de la segunda temporada fue sorpresivo, pues la primera se estrenó en junio, pero la producción adelantó la segunda parte, lo cual por supuesto fue muy bien recibido por los seguidores de narconovelas.
Aunque la intención no es ofrecer spoilers ni de la primera temporada, ni de lo que pasará en la segunda, en este caso sí se puede --de hecho, es menester-- hablar generalidades por ser un tema de dominio público, al menos las generalidades que citemos aquí.
La primera entrega de El Chapo inició con los reportes noticiosos reales de la recaptura en el 2016 de quien llegó a ser el líder del Cártel de Sinaloa: desde las informaciones de CNN y Noticiero Univisión, hasta medios de Reino Unido, Francia, España y Japón.

“No hay medio del mundo que no esté en este hangar de la PGR del Aeropuerto de la Ciudad de México”, asevera una reportera de Univisión, mientras se ve al verdadero Chapo bajar de un helicóptero.
Y bueno, a partir de ahí se decanta la historia, solo que aderezada con detalles totalmente ajenos a la audiencia, descubiertos y reseñados por la producción en su investigación.
“Nos basamos en eventos periodísticos, de cómo este personaje surgió y llegó a ser el rey del narcotráfico, así como su caída con la extradición. Siempre hemos querido contar más ese aspecto de la historia que el lado personal, por respeto. Nadie sabe lo que le pasaba en privado. Hay cosas que han sido ficcionadas solo cuando era necesario para la historia. Esa es una diferencia con la narconovela”, explicó Silvana Aguirre, la creadora.
Esta segunda temporada, de acuerdo con un comunicado oficial, se centrará en el primer gran escape de la cárcel de Guzmán y revelará el rol clave que juega el gobierno corrupto para ayudarlo a estar por encima de los jefes de cárteles contrarios. Algunas de las revelaciones realizadas por la serie y, a no dudarlo, las que ocasionará esta nueva entrega, han provocado protestas y amenazas de demandas por parte de los abogados de Guzmán Loera y de altos funcionarios de jerarquías mexicanas, que se consideran directamente aludidos.
Sin embargo, hasta el momento no ha trascendido la formalización de algunas de estas denuncias.
Véalo: Viernes 15 de diciembre, en Netflix.
