Artista holandés busca llamar la atención sobre el tema de calentamiento global y la necesidad de mantener la innovación a tope para enfrentarla

Por: Juan Fernando Lara 15 mayo, 2015

Puestos a resolver los conflictos que crea y las extinciones que provoca, el problema del calentamiento global requiere todas las colaboraciones posibles y un gran acuerdo global.

Desde exponer a los políticos y voceros enviados a negar esta tendencia hasta nuevas y creativas formas de interesar a la opinión pública en el tema. Eso es justo lo que acaba de hacer el artista holandés Daan Roosegaarde con su exhibición Waterlicht (Luz Agua).

Waterlicht fue una exposición de tres días que acaba de terminar en Amsterdam en el Reino de los Países Bajos (Holanda). Utilizando iluminación tipo LED y un software inteligente, el artista Daan Roosegaarde "inundó" la Plaza de los Museos (de ocho hectáreas) con olas azules flotando en el aire al compás de la luz para recordar a los ciudadanos las obras hidráulicas que mantienen a la ciudad (que se encuentra bajo el nivel del mar) seca. La altura de las luces se basa en el nivel del agua actual.

Su propuesta buscó así llamar la atención sobre un problema apremiante del cual muchos parecen hoy desentendidos o intentan abastraerse de él.

"Waterlicht es un paisaje de ensueño sobre el poder y la poesía de agua. Como una inundación virtual, muestra qué tan alto el agua alcanzaría sin la intervención humana. La innovación está en el ADN del paisaje holandés a través de su abastecimiento de agua y el pensamiento creativo, sin embargo, casi parece hemos olvidado esto" escribió el propio Roosegaarde sobre su propuesta una "experiencia poderosa y [[BEGIN:INLINEREF LNCPGL20150515_0005]]poética para recordar"[[END:INLINEREF]].