
El uso diario de electrodomésticos esenciales eleva de forma silenciosa el gasto de electricidad en los hogares. Equipos como la nevera, la lavadora y la plancha inciden de manera directa en el monto del recibo, según datos de Enel Colombia.
A este comportamiento se suma el llamado “consumo fantasma”, que representa entre un 5% y un 8% adicional del gasto mensual. Este consumo ocurre cuando dispositivos conectados siguen utilizando energía aunque no estén en uso.
El nivel de consumo depende de los hábitos domésticos y del tiempo que permanecen encendidos los equipos. Muchas actividades requieren aparatos que operan durante largos periodos o demandan alta energía, lo que influye en el costo final.
La nevera encabeza la lista de mayor consumo. Este electrodoméstico funciona las 24 horas del día. Su compresor se activa de forma constante para mantener la temperatura. Cada apertura de la puerta permite la entrada de aire caliente. Esto obliga al equipo a trabajar más y aumenta el gasto energético.
Aunque los modelos recientes mejoran en eficiencia, su operación continua mantiene un consumo significativo. Factores como la temperatura ambiente, la frecuencia de uso y el mantenimiento influyen en la energía que requiere.
La lavadora ocupa el segundo lugar. Su impacto depende del uso. El consumo aumenta cuando se realizan ciclos con cargas pequeñas o programas largos. Cada lavado implica procesos como llenado, movimiento mecánico, enjuague y, en algunos casos, calentamiento de agua.
La recomendación apunta a optimizar cada ciclo. Aprovechar la capacidad completa reduce la cantidad de lavados semanales. Esto disminuye el consumo acumulado.
La plancha completa la lista. Este equipo requiere altas temperaturas para funcionar. La generación y el mantenimiento del calor demandan gran cantidad de electricidad. Cada pausa o cambio de tela obliga a recalentar el aparato, lo que incrementa el consumo.
En este contexto, Repsol señala que el uso eficiente de los electrodomésticos resulta clave. Optar por equipos con mejor calificación energética permite reducir el gasto sin afectar el rendimiento.
Los electrodomésticos incluyen etiquetas de eficiencia que van de la A a la G. La categoría A indica menor consumo. Esta información facilita decisiones de compra orientadas al ahorro.
El consumo fantasma también influye en el gasto total. Ocurre cuando los dispositivos permanecen conectados. Aunque estén apagados, continúan utilizando energía. Este fenómeno suele pasar desapercibido en los hogares.
Ante este panorama, las recomendaciones incluyen desconectar equipos sin uso, realizar mantenimiento periódico y adoptar hábitos de consumo responsable. Estas acciones contribuyen a reducir la demanda energética.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
