Irene Rodríguez. 20 octubre
El que los teléfonos se vean bien aumenta la conexión emocional con un posible consumidor, de acuerdo con este estudio. No obstante, cuestiones estéticas como el color no son de importancia para los compradores. / AFP PHOTO / Eric BARADAT
El que los teléfonos se vean bien aumenta la conexión emocional con un posible consumidor, de acuerdo con este estudio. No obstante, cuestiones estéticas como el color no son de importancia para los compradores. / AFP PHOTO / Eric BARADAT

A la hora de escoger un nuevo teléfono inteligente, las consideraciones técnicas como memoria, batería y espacio en el teléfono pasan a un segundo plano. Los consumidores buscan que su teléfono tenga características estéticas y que sea fácil de usar.

Estas son las conclusiones de un estudio desarrollado por la Universidad de Sevilla, España en colaboración con la Universidad Católica del Norte de Chile. El reporte fue publicado en la revista Información Tecnológica.

“Cuanto más atractiva es la imagen y el diseño del teléfono inteligente, los consumidores van a tener una mayor relación emocional con este producto y, con ello, más clara tendrán su decisión de compra”, señaló en un comunicado de prensa Francisco Javier Rondan, de la Universidad de Sevilla.

No obstante, añade: “Hemos visto que el valor social (saber que su familia, amigos o personas que ellos respetan, utilicen determinado modelo) o el color del móvil, sin embargo, son cuestiones que importan mucho menos al consumidor”.

Como ejemplo, Roldán destaca que el tamaño es una de las consideraciones más importantes que sopesan los consumidores. Los smartphones más vendidos en el 2017 presentaban pantalla plana con bordes redondeados y un tamaño de entre 4,7 pulgadas y 5,5 pulgadas. Teléfonos con dimensiones diferentes a esas fueron menos vendidos.

¿Cuánto se invirtió en ellos? Los precios de las terminales más vendidas oscilaron ese mismo año entre los 269 euros (unos $310, cerca de ¢186.000) y los 639 euros (aproximadamente $737, unos ¢442.000).

¿Cómo se hizo el estudio?

Para llegar a estas conclusiones, Roldán y sus colaboradores realizaron 388 encuestas a usuarios de teléfonos inteligentes en Chile y Brasil. Las preguntas abarcaban temas como color, forma, percepción táctil, diseño, memoria, batería, cámara fotográfica, video, sistema operativo y funcionalidad.

También se les preguntó cuáles eran los principales factores que sopesan antes de comprar un teléfono, así como el uso que le dan y cuáles son las funciones y aplicaciones más usadas en un teléfono.

El 43% de los entrevistados tenía entre tres y seis años de utilizar estos dispositivos, y el 36% tenía más de seis años de experiencia en el uso de estos aparatos.

Además, el 77% dijo que prefería un dispositivo con sistema operativo Android, el 21% dijo que prefería IOs, mientras que el restante 2% dijo que le era indiferente.

Cuando se les preguntó a los usuarios si la textura del teléfono inteligente era importante para ellos, el 93% dijo que sí. El 88% dijo que para ellos era importante la forma de un teléfono inteligente a la hora de comprarlo.

No obstante, cuando la pregunta fue si quiere un teléfono con una batería duradera, el 67% respondió que sí, y el 69% dijo que les gusta que permitan una variedad de software para distintos propósitos.

“Son valores altos también, de más de dos terceras partes de los usuarios dicen fijarse en esas cosas, pero si se comparan con el aspecto estético, este es más importante para ellos", afirmó el investigador.

“Lo que sí indicó la mayoría de los entrevistados es que necesitan un teléfono que les permita comunicarse con sus allegados y soportar una conexión básica a Internet. Esos son los usos principales", evidenció el investigador, quien desarrolló este trabajo como tesis de maestría.

Para Roldán, esta puede ser una de las razones por las cuales mucha de la publicidad hacia los teléfonos inteligentes está dirigida más hacia su parte estética que hacia las funciones que permite o hacia los aspectos técnicos.