Google actualizó sus políticas antispam para combatir el fenómeno conocido como el secuestro del botón de retroceso. Esta medida busca frenar una técnica maliciosa que impide a los usuarios regresar a la página anterior mientras navegan por la red.
El botón de retroceso del navegador tiene la función de facilitar la salida de un sitio para retomar el contenido previo. No obstante, algunos sitios web rompen esta expectativa técnica y afectan la experiencia de navegación de forma directa.
Esta práctica maliciosa redirige a las personas hacia páginas web que nunca visitaron anteriormente. Además, el sistema puede mostrar anuncios no solicitados o recomendaciones invasivas que entorpecen el uso normal de internet, según explica Google en su blog.
La compañía tecnológica incluyó este comportamiento dentro de sus normativas antispam. Google aplicará sanciones contra los sitios que utilicen el botón de retroceso de forma fraudulenta.
El castigo principal consiste en una caída en el posicionamiento dentro de los resultados de búsqueda de la plataforma. Esta acción reduce drásticamente la visibilidad de los portales infractores ante el público general.
Google otorgó un plazo de dos meses para que los propietarios de sitios web realicen los ajustes técnicos obligatorios. La nueva normativa entrará en vigor el próximo 15 de junio.