Monserrath Vargas L.. 23 junio
Isabel Aguilera fue una de las conferencistas en el más reciente Tigo Fórum Foto:Albert Marín.
Isabel Aguilera fue una de las conferencistas en el más reciente Tigo Fórum Foto:Albert Marín.

Isabel Aguilera es la exdirectora general de Google España y Portugal, además de consultora internacional y una de las principales conferencistas en el reciente Tigo Business Fórum 2018, realizado en nuestro país.

La española ofreció la charla “Tecnología como servicio” y, en entrevista con La Nación, habló de la importancia de los datos para las empresas, el papel de los humanos en temas como la inteligencia artificial (AI) y la automatización, entre otras tendencias.

Algunas visiones de mundo apuntan a que la tecnología lo resuelve todo, pero usted dijo en su exposición que confía más en la inteligencia humana ¿Por qué?

-Es que nos olvidamos a veces de que nosotros hemos programado y descubierto la inteligencia artificial, que no es más que la capacidad de procesar muchos datos que producimos, muchos. Nosotros somos los que vamos a interpretar y sobre todo a actuar sobre esos datos.

¿Cómo se puede hacer que las empresas que están dando sus primeros pasos en inteligencia artificial o en tecnologías disruptivas se acuerden de quienes somos los que hemos creado esas innovaciones?

-Yo creo que las empresas no son conscientes de los datos que tienen. Estamos lanzándonos a una producción del dato masivo. Tenemos muchos datos, pero tenemos que pensar en que los datos han de ser útiles.

"Cada vez es más imprescindible que las compañías sean conscientes de qué datos están generando y por qué, y tengan un científico para interpretarlos y convertirlos en formas de enriquecer la experiencia que los clientes tienen al interactuar con ellos".

Existe otra tendencia a la que algunos le temen: la automatización ¿Cómo explicarles que no es, necesariamente, sinónimo de algo malo?

-No implica nada malo, pero sí implica la urgencia de no acomodarte. La automatización lo que hace es eliminar las tareas y funciones de bajo nivel, nos obliga o nos empuja a hacernos un lifting (técnica de rejuvenecimiento) profesional. Es decir, tenemos que subir nuestras capacidades, tenemos que seguir aprendiendo, salir de la zona de confort en la que nos habíamos instalado.

"Cuando ya habíamos pensando: 'hasta aquí habíamos llegado y ahora a vivir bien', resulta que no. Resulta que somos una generación en la que lo de: 'estudia, trabaja y luego jubílate' se ha terminado. Ahora es estudia, trabaja y estudia y no te jubiles porque vamos a tener que seguir trabajando más años. Ir aprendiendo".

"Una persona a la que le gusta aprender nunca va a tener ese temor".

"Deberíamos de tener instituciones educativas que inoculen las ganas de aprender, la pasión por aprender. ¿Qué pasa? Que hasta ahora los sistemas educativos han sido partidarios de 'la letra con sangre entra' y nos han hecho huir del aprendizaje".

"Ahora el aprendizaje es indispensable para la vida y para la vida profesional todavía más, vamos a tener que aprender cosas que nunca antes habíamos mirado y algunas que ni siquiera existen".

Isabel Aguilera asegura que es necesario pensar en la educación de formadores y que debe haber una transformación en este campo.Foto: Albert Marín.
Isabel Aguilera asegura que es necesario pensar en la educación de formadores y que debe haber una transformación en este campo.Foto: Albert Marín.

¿Cuál es el rol que pueden jugar las universidades formando a personas para trabajos que no existen?

-Yo creo que las universidades y, antes de las universidades, el resto de instituciones educativas desde la infancia, cada vez van a tener que enfocarse más en capacidades horizontales, en el aprender a aprender, en desarrollar la curiosidad y el trabajo en equipo, en la exposición y asociación de ideas.

"Las fronteras se difuminan y el cambio de foco de las instituciones educativas parece ser gradual. La siguiente revolución, además del cambio foco de horizontal a vertical, es la formación permanente de los educadores".

"Yo creo que un modelo que va a triunfar, la siguiente gran tendencia tecnológica en el futuro, será una empresa de formación. Yo creo mucho en la educación peer to peer, en el intercambio de conocimientos. En lugar de ser una educación de uno para muchos, será de muchos para muchos".

Mencionó que nos enfrentamos a una realidad híbrida, ¿a qué se refiere con eso?

-Estamos acometiendo la hibridación de nuestra vida lo mismo que hemos acometido previamente la digitalización, sin darnos cuenta. Porque somos nosotros los que producimos esa hibridación, como fuimos nosotros los que produjimos el cambio tecnológico.

"De hecho, somos ya personas híbridas, no podemos distinguir cuando estamos trabajando y cuando estamos en el ocio. Coges el teléfono y tienes conjuntamente correos y aplicaciones que utilizas indistintamente para tu vida profesional y para tu vida personal. Estamos metiéndonos en la hibridación de una manera inconsciente. Todavía más cuando se democratizan la realidad virtual y la realidad aumentada y compartida".

"Antes pensábamos que los diarios o determinados proveedores de servicios tenían que ser solo online u offline, cada vez más aparecen modelos mixtos. Mira Amazon, Apple, los bancos, los periódicos, cada vez más, las experiencias, las propuestas de valor, nosotros mismos somos híbridos".

¿Qué posibilidades tienen las startups o empresas emergentes de desarrollarse en un panorama como el que usted menciona?

-Yo creo que las nuevas generaciones; los 'viejenialls', los 'millenialls' que ya están envejeciendo, y la 'generación Z', prefieren el tema de las startups, aunque yo creo que todas son necesarias: las startups, el autoempleo, las grandes corporaciones, todas son necesarias.

"Es verdad que vamos a trabajar para más de un empleador, porque eso va de talento. Imagínate que eres el diseñador o escritor más crack; serás una especie de macroconsultor y vas a trabajar de alguna manera para varios a la vez, eso es a lo que yo llamo autoempleo".

"¿De qué se trata? De ser el mejor del mundo, de desarrollar las capacidades que se te dan bien porque esa es otra de las revoluciones pendientes en el mundo de la educación".

"Ese es el foco que tiene que tener la educación: desarrolla lo que se te da bien a tope, más que cubrir lo que no sabes, porque nunca vas a ser el mejor del mundo en eso".

Mencionó en su charla la necesidad de alimentar la capacidad para mantenerse creando, ¿cómo lo hace usted?

-Yo es que soy creativa por deformación. Soy arquitecta, humanista y tengo el virus inoculado desde entonces, pero creo que incluso antes.

"Soy buena en monitorizar tendencias y buscar chispas, intento ser curiosa, leo todo lo que llega a mi mano, es decir mucho, porque hoy día te llega mucho, voy a foros, exposiciones, busco charlas TED y recursos, (ya sea) online, con la juventud, con las clases".