Monserrath Vargas L.. 20 mayo
El director ejecutivo de Huawei dijo en una entrevista en marzo pasado que cuentan con un plan B, en caso de no poder usar sistemas operativos estadounidenses. (AP Photo/Ng Han Guan)
El director ejecutivo de Huawei dijo en una entrevista en marzo pasado que cuentan con un plan B, en caso de no poder usar sistemas operativos estadounidenses. (AP Photo/Ng Han Guan)

Si es de los que está pensando que debe deshacerse de su teléfono Huawei, conserve la calma.

Es posible que le haya inquietado la noticia, revelada por la agencia Reuters el domingo 19 de mayo, que indicaba que Google suspendería negocios que impliquen transferencia de hardware, software y servicios técnicos con la compañía china Huawei.

Sin embargo, este lunes 20 de mayo el el Departamento de Comercio de Estados Unidos decidió postergar esta medida hasta mediados de agosto.

Los usuarios de los teléfonos inteligentes de Huawei han manifestado su preocupación ante el distanciamiento entre Google y la fabricante china, pues los teléfonos de esa compañía utilizan el sistema operativo Android y por ende, las aplicaciones de este ecosistema, entre ellas, el servicio de correo Gmail u otras aplicaciones como YouTube o Google Maps .

El distanciamiento entre la gigante de Internet y la empresa china se debe a un veto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump impuso a la empresa china, señalándola como responsable de espionaje, y asegurando que representaba una amenaza para la industria de telecomunicaciones de ese país.

(Video) ¿Cómo afectará a los usuarios ticos de celulares la decisión de Google de romper con Huawei?

La medida obligaría a Google a no entregar actualizaciones de su sistema operativo Android en los teléfonos que Huawei lance al mercado en el futuro.

Para tranquilidad de los actuales dueños de estos teléfonos, la gigante de Internet informó desde su cuenta de Android que están “cumpliendo con la norma (del gobierno de EE. UU.) y analizando sus implicaciones. Para los usuarios de nuestros servicios, Google Play (tienda de aplicaciones) y las medidas de seguridad de Google Play Protect continuarán funcionando en los dispositivos Huawei existentes".

¿Qué quiere decir esto? Luis Lubeck, experto en Seguridad Informática de la firma ESET, explicó que “según lo informado, los usuarios actuales no se están exponiendo a ningún problema adicional”. Asimismo, aseguró que “no sería necesario en lo inmediato cambiar el dispositivo”.

Huawei, por su parte, dio a conocer a sus clientes que continuará “brindando actualizaciones de seguridad y servicio post venta a todos los productos existentes de teléfonos inteligentes y tabletas Huawei y Honor (otra de sus marcas), incluyendo los que ya han sido vendidos y los que se encuentran disponibles a la venta”.

Plan B

En caso de que las condiciones se mantengan así, la fabricante china deberá usar un sistema operativo propio para sus smartphones, algo en lo que según Richard Yu, director ejecutivo de la división de Productos de Consumo de Huawei en China ya empezaron a trabajar.

En una entrevista publicada el 10 de marzo en el medio alemán Welt, el ejecutivo explicó que harían en caso de que ya no pudieran usar sistemas operativos estadounidenses para sus teléfonos y computadoras.

“Hemos preparado nuestro propio sistema operativo. Si alguna vez ocurriera que ya no podemos usar estos sistemas, estaríamos preparados. Ese es nuestro plan B. Pero, por supuesto, preferimos trabajar con los ecosistemas de Google y Microsoft”, respondió Yu, en aquella ocasión

Qualcomm es otra de las compañías que sumaría a la directriz planteada por el gobierno estadounidense. (AP Photo/Mark Schiefelbein, File)
Qualcomm es otra de las compañías que sumaría a la directriz planteada por el gobierno estadounidense. (AP Photo/Mark Schiefelbein, File)
Más empresas se suman

Google no es la única compañía que deberá acatar las normas impuestas por el gobierno de Trump, según informó Bloomberg, también lo harían Intel y Qualcomm.

¿Cuál es la relación de esas empresas con Huawei? Intel por ejemplo, le ofrece el procesador Core i5 de octava generación para sus Matebook 13, una computadora recién lanzada en el mercado de Costa Rica.

Por otro lado, algunos de sus teléfonos tienen un procesador Qualcomm Snapdragon como el modelo Nova Plus.

Aunque hay que recordar que muchos de los teléfonos de gama alta de la compañía tienen procesador Kirin, de origen chino, y otros de gama media-baja, como los Y6 y Y5 Lite, vienen equipados con procesadores de la firma taiwanesa MediaTek.

Esto supondría que no necesariamente dependerían de una empresa como Qualcom para obtener procesadores para sus teléfonos.

En la guerra pierden todos

A corto plazo para Huawei esta medida del gobierno estadounidense: “les va a obligar a cambiar su estrategia y a nivel de imagen les va a generar una afectación, eso es inevitable (...) Sabemos que el ecosistema chino de desarrollo de software tiene la capacidad de crear una alternativa”, comentó Gilles Maury, líder de la industria de Tecnología Medios y Telecomunicaciones de Deloitte.

Lo que según Maury tomaría más tiempo y esfuerzo sería posicionar aplicaciones de calidad alternativas a servicios como Gmail, Google Maps y otros; “es posible que tome tiempo”, aclaró

Por su parte, Giovanni Ureña, profesor de la Universidad Cenfotec manifestó que: “Los desarrolladores de aplicaciones no se van a dar el lujo de perder el mercado acaparado por Huawei, que representa un 19% del mercado mundial. Puede existir la leve idea de que aplicaciones soportadas en Android dejen de funcionar, pero no van a ser las más importantes, incluso pensaríamos que los desarrolladores de las mismas crearán las apps sobre el nuevo S.O. de Huawei (según se comenta de la existencia de uno) , tal cual se hace hoy para Android y Apple".

Sin embargo, Huawei no es el único que estaría en aprietos. Si China reacciona con una medida similar, una empresa estadounidense como Apple también podría resultar afectada, pues esta fabrica casi por completo su teléfono iPhone en el país asiático.

Gilles Maury recordó que aunque el nombre que más suena es Huawei, en este momento, hay que recordar que ZTE, compañía china también fabricante de teléfonos inteligentes e infraestructura de telecomunicaciones, tuvo un episodio similar con las autoridades estadounidense en el pasado y que otras empresas del país asiático podrían estarse preguntando cómo les va a afectar la medida a ellas también.

Además es importante considerar que Huawei en el tema de redes de 5G “es la empresa más avanzada del mundo (...) Estados Unidos necesita de Huawei, excluirla es atrasarse tecnológicamente”.

Una situación como la actual podría polarizar al mundo en dos Internet diferentes, que no necesariamente tendrían tecnologías equivalentes, según apuntó el analista, podría tratarse de un “Internet chino más avanzado —sabemos que en Inteligencia artificial ya ellos superaron al mundo occidental— también en 5G, no solo es un tema comercial, sino uno de competitividad mundial", concluyó.

Los teléfonos iPhone de Apple se desarrollan casi en su totalidad en China. (Gilles Sabrie/The New York Times)
Los teléfonos iPhone de Apple se desarrollan casi en su totalidad en China. (Gilles Sabrie/The New York Times)
Reacciones en Costa Rica

La preocupación sobre qué sucederá con los teléfonos de esta compañía también llegó a Costa Rica. Es por eso que la operadora Kölbi emitió un comunicado a la opinión pública, en el que manifestó que “continuará con normalidad la venta de teléfonos de su oferta comercial. De la misma forma, aclara que lo acontecido no tiene impacto en el servicio, las plataformas ni los equipos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)”.

Además, explicó que se mantendrá en comunicación constante con Huawei para dar seguimiento al tema.

La Asociación Nacional de Técnicos en Telecomunicaciones ANTTEC manifestó su preocupación pues aseguraron en un comunicado de prensa: “Con la dependencia tecnológica que el ICE ha creado con Huawei, es del más alto interés valorar el tema de la dependencia no solo con esta empresa, sino con otras empresas de tecnología”.

Manifestaron además que debido a la guerra comercial entre fabricantes de tecnología, la dependencia implica un riesgo para los usuarios finales.