Monserrath Vargas L.. 3 octubre, 2019
José Asenjo mostró cómo funciona el reactor de plasma dentro de los dispositivos creados por la empresa Plasma Innova. Foto: Alonso Tenorio.
José Asenjo mostró cómo funciona el reactor de plasma dentro de los dispositivos creados por la empresa Plasma Innova. Foto: Alonso Tenorio.

La pobre calidad de agua y aire, el problema de la basura a nivel nacional e internacional, y las superbacterias en los hospitales animaron a cuatro ingenieros del Instituto Tecnológico (Tec) a buscar una solución ingeniosa y basada en tecnología para estas situaciones.

La respuesta que encontraron Erick Silesky, Juan Carlos Brenes, José Asenjo y Jaime Mora fue el plasma, un estado de la materia. Por eso crearon una empresa llamada Plasma Innova, ubicada en Lourdes de Montes de Oca, San José.

Su primera solución vino a través de un producto llamado Siwá, que significa brisa en cabécar y que consiste en un purificador de aire. Aunque también han desarrollado otros productos como un purificador de agua llamado DI’BUA (agua buena en bribri), que elimina toxinas, virus y bacterias.

Además idearon un secador de manos que esteriliza esta parte del cuerpo humano y purifica el aire del ambiente de los baños.

Adicionalmente crearon un Gasificador, que tiene la capacidad de someter residuos a un proceso de alta temperatura a través de plasmas térmicos y esos desechos son transformados en energía de una forma amigable con el medio ambiente, explicó Erick Silesky, director de la compañía.

“Existen dos tipos de plasma: térmico y no térmico. El plasma, nosotros lo generamos a partir de la aceleración o de la inyección de energía a cualquier gas. Por ejemplo, tenemos oxígeno, incorporamos energía eléctrica, aceleramos su energía atómica y ese oxígeno hace una transición a un cuarto estado, llamado estado plasmático”, dijo Silesky.

Juan Carlos Brenes, José Asenjo y Erick Silesky muestran el purificador de agua, de aire y el seca manos que funcionan con tecnología de plasma. Foto: Alonso Tenorio.
Juan Carlos Brenes, José Asenjo y Erick Silesky muestran el purificador de agua, de aire y el seca manos que funcionan con tecnología de plasma. Foto: Alonso Tenorio.
¿Cómo funcionan?

En cada uno de los dispositivos diseñados por esta compañía hay un reactor de plasma, y en él se genera una descarga de plasma térmico o no térmico dependiendo del dispositivo: en agua, aire y superficies es no térmico; en gasificación es térmico.

Luego pasan el fluido (agua o aire) por esa descarga de plasma. A pasarlo por ahí, se generan una serie de mecanismos que ya, por sí solos, también son mecanismos de esterilización y purificación, “como ozono, campos electromagnéticos, rayos ultravioleta y calor”, especificó Silesky.

“Generamos ozono y esos subproductos, entonces, el plasma más esos subproductos toman el fluido y lo esterilizan”, continuó Silesky.

Las creaciones de Plasma Innova son también capaces de esterilizar superficies. ¿Por qué el plasma puede resultar más efectivo para eliminar o reducir la presencia de bacterias? Porque cuando este se encuentra una bacteria penetra su membrana, logrando eliminarlas, dijo Silesky.

Según explicó Juan Carlos Brenes “uno de los grandes problemas con las bacterias es que se tratan de eliminar con químicos y van volviéndose resistentes (...) Parece que se mueren, pero en realidad se retraen. Esto provoca que las que quedan sean cada vez más fuertes”.

Según estos ingenieros, ese problema se puede evitar al utilizar plasma: no tiene químicos, trabaja directamente sobre las membranas y “es muy efectivo”, aclararon.

Para comprobarlo, echaron mano de laboratorios privados que “mandaron a traer sepas de bacterias que ya estaban erradicadas en el país, para probar la efectividad (para eliminar bacterias) y se vio que es cerca del 100%”. Así lo determinaron los análisis, algunos de ellos realizados por Laboratorios Stein.

El purificador de agua tiene un costo de $420 (unos ¢244.000). Foto: Alonso Tenorio
El purificador de agua tiene un costo de $420 (unos ¢244.000). Foto: Alonso Tenorio

Estos productos costarricenses planean conquistar el mercado mundial y, es por esa razón, que han iniciado el proceso de registro de patentes de la mayoría de estas invenciones.

En suelo tico, a pesar de que ya los han vendido anteriormente, este jueves 03 de octubre por la noche celebraron el lanzamiento de los productos al mercado nacional, por medio de una actividad efectuada en el Hotel Real Intercontinental en Escazú.

Los precios que ofrecerán al mercado van desde los $315 (cerca de ¢183.000) a $ 420 (unos ¢244.000).

La venta la harán directamente ellos por medio de su página web, pero también a través de Suplidora de Equipos S.A. una empresa tica, con más de cuatro décadas de experiencia en tecnología de automatización de bancos, industria y comercio en general.

Un motor y un disparo

A pesar de que el tema de plasma no necesariamente es nuevo para los costarricenses, pues en los últimos años en el país se ha escuchado hablar acerca del motor de plasma del ex astronauta tico Franklin Chang Díaz y del primer disparo de plasma para producir energía, ocurrido en el laboratorio de Plasma del Tec en Cartago, toda novedad atrae cierto “escepticismo y resistencia”, comentó Silesky.

Sin embargo, el director de Plasma Innova destacó que aunque la materia pueda ser nueva para el conocimiento de las personas no lo es para la Tierra: “Las aureolas boreales, el Sol, los rayos son plasma puro”, aclaró.

En el camino han cosechado muchos aprendizajes, por ejemplo, después de la primera versión del purificador de aire Siwá, escucharon las sugerencias de los usuarios, entre ellas, convertir el dispositivo al Internet de las Cosas, es decir, darle acceso a la web, para que las personas de manera remota pudieran encenderlos e ir purificando el aire que van a respirar cuando lleguen a casa.

Por su parte, José Asenjo, otro de los involucrados con la empresa comentó que esta experiencia lo ha motivado a buscar maneras de explicar de forma más simple algo complejo y a incursionar en aspectos financieros y otros ajenos a su área inicial, la eléctronica.