![Estados Unidos concentra la mayoría de centros de datos de IA. Brasil y México aparecen en el top 15 global. [Imagen con fines ilustrativos]](https://www.nacion.com/resizer/v2/NC54LAKA6JDXZDKGHODGHRTP3Y.jpg?smart=true&auth=8ff102b2d39182befaaea3ec31de57eaab0ebf45d6c4716a9dd66aebd998c3cd&width=1920&height=1080)
Estados Unidos concentra 5.427 centros de datos de inteligencia artificial y lidera ampliamente la infraestructura global. Así lo revela el AI Index Report 2026 de la Universidad de Stanford, que ubica además a Brasil y México entre los 15 países con mayor cantidad de estas instalaciones.
El ranking global muestra una fuerte concentración en pocas naciones. Detrás de Estados Unidos aparecen Alemania (529 centros), Reino Unido (523), China (449), Canadá (337), Francia (322), Australia (314), Países Bajos (298), Rusia (251) y Japón (222).
Brasil se ubica en la posición 11 con 197 centros de datos, mientras que México ocupa el lugar 12 con 173 instalaciones. Completan la lista Italia (168), India (153) y Polonia (144).
Estados Unidos supera por amplio margen
El informe señala que Estados Unidos posee más de diez veces la cantidad de centros de datos que cualquier otro país en el mundo, lo que consolida su liderazgo en la infraestructura física necesaria para operar sistemas de inteligencia artificial.
Esta concentración también se refleja en el consumo energético. El país es el mayor consumidor de electricidad para sostener estos sistemas a nivel global, en línea con su volumen de instalaciones.
La cantidad no refleja toda la capacidad
El reporte advierte que el número de centros de datos no refleja por sí solo el poder real de cómputo. Existen diferencias significativas en tamaño, capacidad y nivel de utilización entre las instalaciones.
Un solo centro de datos de hiperescala puede concentrar más capacidad de procesamiento que múltiples instalaciones de menor tamaño, lo que introduce variaciones en la medición del liderazgo tecnológico.
El impacto energético de la infraestructura
Para el cuarto trimestre de 2025, la capacidad energética global de los centros de datos de inteligencia artificial alcanzó los 29,6 gigavatios (GW). Esta cifra equivale a la demanda eléctrica total del estado de Nueva York en su punto máximo.
De ese total, aproximadamente 11,8 GW corresponden al consumo directo de los chips de inteligencia artificial. El resto se distribuye en sistemas de enfriamiento, redes y otras necesidades de infraestructura.
El informe proyecta que el consumo energético de estos centros continuará en aumento hasta 2030, con Estados Unidos a la cabeza, seguido por China, Europa y el resto de Asia.
Infraestructura global con dependencia externa
El reporte también detalla que, aunque los centros de datos están distribuidos en distintos países, su funcionamiento depende de hardware especializado.
Estos centros operan con unidades de procesamiento gráfico, procesadores tensoriales, redes de alta velocidad y memorias de alto ancho de banda. En este último componente destacan fabricantes surcoreanos como SK Hynix y Samsung, junto con la estadounidense Micron.
Además, la fabricación de los chips recae casi por completo en Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC). Las empresas estadounidenses diseñan estos procesadores, pero dependen de esta compañía para su producción.
En 2025 comenzó a operar una planta de TSMC en Estados Unidos como parte de los esfuerzos por diversificar la cadena de suministro, aunque la dependencia tecnológica se mantiene.
