
La empresa de ciberseguridad Keepnet alertó sobre un aumento en las técnicas de suplantación de identidad que afectan a usuarios de WhatsApp. El informe técnico detalló métodos como el robo de códigos y el uso de programas espía para capturar datos sensibles en teléfonos móviles.
Ante este escenario, la aplicación de Meta ofrece una función clave para verificar accesos activos y evitar la pérdida de control de perfiles personales.
Cómo saber si alguien ingresó a su cuenta de WhatsApp
La herramienta se encuentra en el apartado de “dispositivos vinculados”. El usuario debe ingresar a esta sección desde el menú de ajustes o configuración.
El sistema muestra el historial de sesiones abiertas en computadoras o navegadores web. También detalla el sistema operativo y la última hora de conexión de cada equipo con acceso a los chats.
Si aparece un teléfono, una tableta o una computadora desconocida, esto confirma una posible intrusión externa.
Desde esa misma sección se puede cerrar cualquier sesión activa de inmediato. Esta acción restablece el control exclusivo de la cuenta en el dispositivo principal.
Los métodos de hackeo más comunes en WhatsApp
Keepnet explicó que muchas técnicas engañan a las víctimas para obtener datos de forma ilegal. Entre las amenazas actuales destaca el phishing con códigos QR, conocido como quishing.
En este esquema, los atacantes persuaden a las personas para escanear imágenes que redirigen a sitios web infectados. Una vez dentro, los delincuentes capturan credenciales y suplantan la identidad digital sin dejar señales evidentes.
Otro riesgo es el intercambio de SIM. En este fraude, los delincuentes asumen identidades falsas ante operadores de telecomunicaciones. El objetivo es obtener una nueva tarjeta con el número de la víctima.
Si la maniobra tiene éxito, los intrusos instalan la aplicación en otro equipo y toman control total de la cuenta original.
También se registran ataques de secuestro de sesión en redes Wi-Fi públicas sin cifrado. Estos entornos facilitan la interceptación de datos por terceros.
El uso de software malicioso representa otra amenaza constante. El keylogging emplea programas espía que registran cada pulsación en el teclado del teléfono. Así recopila contraseñas, claves bancarias y mensajes privados sin que el titular lo perciba.
Las infecciones de spyware suelen ocultarse en aplicaciones que aparentan ser inofensivas o que se presentan como versiones falsas de WhatsApp. Estos programas pueden robar contactos, chats e incluso activar la cámara y el micrófono del dispositivo.
Señales que alertan sobre un acceso no autorizado
La aplicación no cuenta con sistemas de alerta automática para todos los ingresos externos. Por esa razón, el titular debe vigilar cambios inusuales en su perfil.
Modificaciones en la foto de perfil o en la información de contacto sin autorización refuerzan la sospecha de una vulneración.
La lista de dispositivos vinculados dentro del menú de ajustes ofrece la prueba más clara de un posible hackeo.
El usuario debe eliminar cualquier equipo que no reconozca para interrumpir el acceso de inmediato. También conviene cambiar el número de PIN tras cerrar sesiones activas para reducir el riesgo de nuevos ingresos no deseados.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
