
Cada vez más familias destinan parte estable de su presupuesto al pago de plataformas streaming, al punto de equipararlo con servicios básicos como internet o telefonía, según un informe del EAE Strategic Research Center que analizó hábitos de consumo en España y México.
El estudio señaló que más de la mitad de los hogares en ambos países paga al menos una suscripción de video. A escala global, el mercado superó los 1.250 millones de suscripciones en 2021 y alcanzaría cerca de 1.870 millones en 2029, impulsado por la consolidación del streaming como forma principal de entretenimiento doméstico.
En España, el gasto promedio anual por hogar ronda los 286 euros, de los cuales unos 158 euros corresponden exclusivamente a plataformas de pago. En México, el desembolso es menor en términos absolutos, con cerca de 75 euros al año, pero representa un mayor esfuerzo relativo frente al ingreso promedio de los hogares.
El informe destacó que las tarifas crecieron muy por encima de la inflación durante la última década. Entre 2015 y 2025, los precios promedio del streaming en España aumentaron un 81,7%, mientras la inflación general acumulada fue cercana al 18,5%. Esta diferencia generó cancelaciones, cambios de plan y estrategias de ahorro como el uso compartido de cuentas.
Otro hallazgo relevante fue la diversificación de los modelos de negocio. Junto a las suscripciones tradicionales de pago, ganaron terreno las plataformas gratuitas financiadas con publicidad. En México, tres de cada cuatro internautas prefieren estas opciones sin costo directo, aun con interrupciones comerciales.
El análisis también identificó una creciente “fatiga del abonado”. En España, el 64% de los hogares paga más de una suscripción y el 15% tiene tres o más, lo que obliga a los usuarios a priorizar contenido, precio y frecuencia de uso al momento de decidir qué plataformas mantener.
En cuanto a los hábitos de consumo, el estudio evidenció un uso multipantalla dentro del hogar, con consumo simultáneo entre distintos miembros de la familia. Los niños influyen de forma directa en el aumento del gasto y del tiempo de visualización, mientras que plataformas gratuitas e interactivas concentran la atención de adolescentes y jóvenes.
El informe concluyó que el futuro del entretenimiento será híbrido, con convivencia entre servicios de pago sin anuncios y opciones gratuitas con publicidad. El principal reto del sector será equilibrar precios, catálogo y flexibilidad en un mercado cada vez más saturado y competitivo.