
La duración de la batería del celular suele convertirse en un problema frecuente para muchos usuarios. Con el paso del tiempo, el consumo de energía aumenta. Un dispositivo que antes rendía uno o dos días pasa a durar apenas unas horas con un uso moderado. Pantallas más grandes, mayor brillo, procesadores potentes y conectividad constante elevan la exigencia energética.
Ante ese escenario, una prueba sencilla mostró resultados claros. La desactivación de permisos innecesarios en aplicaciones permitió mejorar de manera significativa el rendimiento de la batería, sin eliminar apps ni activar de forma permanente el modo de ahorro.
Un ajuste simple con impacto directo
El cambio no requirió conocimientos técnicos. Bastó con revisar los permisos activos y limitar funciones que operan en segundo plano sin ser indispensables. Tras varios días de uso, el impacto positivo resultó evidente en la autonomía del dispositivo.
Las funciones ajustadas fueron tres: actualizaciones en segundo plano, servicios de localización y Bluetooth con escaneo de dispositivos cercanos.
Actualizaciones en segundo plano
Tanto iPhone con iOS como teléfonos Android permiten que las aplicaciones se actualicen aunque no estén abiertas. Esta función mantiene el contenido al día, pero exige un trabajo constante del hardware.
Ese consumo continuo afecta la batería, sobre todo en juegos y redes sociales. Al desactivar las actualizaciones en segundo plano en la mayoría de las aplicaciones, el dispositivo reduce el gasto energético. La actualización manual al abrir cada app resultó suficiente.
Servicios de localización
La ubicación figura entre las funciones que más energía consumen. Aplicaciones de transporte, mapas y navegación la requieren para operar correctamente. Sin embargo, muchas otras solicitan ubicación precisa sin una necesidad real.
El uso del GPS, junto con Bluetooth, Wi-Fi y sensores internos, incrementa el consumo. Al desactivar la localización precisa en apps que no la necesitan, el teléfono mostró una mejora clara en la duración de la batería. En noticias, clima y servicios similares bastó una ubicación aproximada. En redes sociales, juegos y compras, la ubicación quedó desactivada salvo cuando fue necesaria.
Bluetooth y escaneo de dispositivos cercanos
Aunque el Bluetooth esté apagado, algunos teléfonos continúan buscando dispositivos cercanos si las aplicaciones cuentan con ese permiso. Esta función facilita el emparejamiento rápido, pero genera un consumo constante.
Limitar el acceso al escaneo de dispositivos solo a aplicaciones esenciales redujo ese gasto acumulado. Aunque cada activación consume poca energía, la repetición frecuente afecta el rendimiento general de la batería.

El antes y el después en el uso diario
Durante varios días, el dispositivo mantuvo un uso moderado. Incluyó redes sociales como Instagram, Facebook y X, juegos ligeros como Clash Royale y aplicaciones cotidianas como Chrome y YouTube para video.
Tras desactivar esos permisos, la batería logró casi dos días de autonomía sin recarga. Con todas las funciones activas, el teléfono se descargaba en un solo día, especialmente durante sesiones prolongadas de juego. No se eliminaron aplicaciones ni se modificaron todas las configuraciones del sistema.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
