
Una demanda colectiva contra Meta cuestiona la privacidad de las gafas inteligentes Ray-Ban Meta. La acción legal se presentó el miércoles en un tribunal federal de San Francisco, Estados Unidos. El reclamo acusa a la empresa tecnológica de publicidad engañosa sobre el manejo de datos personales.
La denuncia sostiene que Meta no reveló con claridad el alcance de la vigilancia asociada al uso del dispositivo. También señala su relación con el proceso de recopilación de datos para inteligencia artificial.
El caso surgió tras una investigación publicada por los diarios suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten. Ese reportaje expuso que videos grabados con las gafas eran revisados por trabajadores de empresas subcontratadas en Kenia.
Según la demanda, Meta aseguró en sus políticas que el usuario mantiene el control de sus datos. Sin embargo, la empresa indica que las grabaciones de voz usadas para interactuar con el asistente pueden almacenarse. Ese material puede servir para mejorar la inteligencia artificial u otros productos de la compañía.
La práctica también se relaciona con la inteligencia artificial multimodal. Esta tecnología procesa de forma simultánea video, audio e imágenes. Se utiliza en funciones como la grabación controlada por el asistente Meta AI y en la herramienta Live AI.
Live AI permite que la inteligencia artificial observe lo mismo que el usuario. Con esa información responde preguntas sobre el entorno en tiempo real. Ese contenido no queda almacenado en el dispositivo. El sistema lo envía a los servidores de Meta.
La investigación periodística reveló detalles sobre el trabajo de los anotadores de datos en Kenia. Estos empleados entrenan la inteligencia artificial mediante revisión manual de contenido. Su labor consiste en ayudar al sistema a reconocer lo que aparece en imágenes y videos.
Los trabajadores afirmaron que revisaron videos grabados por las gafas inteligentes. En algunos casos observaron escenas privadas. Entre ellas aparecen personas en el baño, cambiándose de ropa o manteniendo relaciones sexuales. También detectaron material pornográfico.
Según el reportaje, los revisores observaron escenas dentro de hogares. Incluso tuvieron acceso a información sensible, como números de tarjetas bancarias visibles en las grabaciones.
Meta reconoció que, en ciertas circunstancias, contratistas humanos pueden revisar datos generados por las gafas inteligentes. Un portavoz explicó a Engadget que el sistema permite usar inteligencia artificial sin manos para responder preguntas sobre el entorno.
La empresa indicó que el contenido capturado permanece en el dispositivo si el usuario no lo comparte con Meta u otros servicios. Cuando el material se envía a la inteligencia artificial de la empresa, algunos datos pueden pasar a revisión humana con el objetivo de mejorar la experiencia del producto.
Meta afirmó que aplica medidas de filtrado para proteger la privacidad. Estas acciones buscan evitar que los revisores accedan a información que identifique a las personas.
La demanda sostiene que el proceso de revisión humana no revelado convierte el dispositivo en un posible canal de vigilancia. Según los demandantes, esa situación expone a los consumidores a riesgos como daño a la dignidad, angustia emocional, acoso, extorsión, robo de identidad o afectaciones a la reputación.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de una agencia de noticias y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
