
La captura de Jason Villegas Valderramos, la noche del martes, en el peaje de la ruta 32, supone un fuerte golpe para la estructura criminal de Alejandro Arias Monge, alias Diablo. El sujeto fue interceptado mientras viajaba en un vehículo blanco, sin placas, con ¢15,5 millones y $2.153 (¢1 millón) en efectivo, repartidos en compartimentos ocultos del vehículo.
Según autoridades judiciales vinculadas con el caso, el dinero provenía directamente de Diablo, quien, se presume, permanece oculto en Nicaragua.
Consultado sobre el tema, el fiscal general Carlo Díaz, confirmó que el movimiento del dinero se estaba ejecutando desde la frontera de Peñas Blancas, en Guanacaste.
Díaz, explicó que la operación arrancó con una información recibida por la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés), según la cual “una persona encargada de movimientos de dinero transportaría una cantidad considerable para alias Diablo. Este transporte viajaría desde Peñas Blancas, en la frontera norte, hasta Guápiles”.
Con base en ese dato, las autoridades establecieron vigilancias en la ruta y detectaron el vehículo al pasar por el peaje. “Tras la revisión y constatar que el vehículo no portaba placa, se logra determinar que tenía escondido en diferentes compartimentos” el dinero decomisado, detalló Díaz.
Villegas Valderramos quedó detenido a la orden de la Fiscalía Adjunta Contra la Legitimación de Capitales y Persecución Patrimonial, contra quien se solicitarán medidas cautelares.
Hombre de confianza
Una fuente judicial relacionada con el caso precisó que Villegas administraba un punto de venta de drogas en Jacó, Garabito, y que “daba cuentas directamente a Diablo sobre esa plaza”. El sospechoso, cuya residencia está en Guápiles, Pococí, solía rentar una cabina en el Pacífico central. Según información de inteligencia, recogía dinero para Diablo los lunes y martes.
Díaz describió a Villegas como “un transportista de confianza, de dinero”, y agregó que la sospecha es que “habría recibido ese dinero directamente de Diablo en la zona fronteriza de Nicaragua”.
Objetivo prioritario
La captura de Villegas se enmarca en lo que el fiscal general calificó como un relanzamiento de la estrategia para dar con uno de los prófugos más buscados por las autoridades. “Se está realizando un trabajo bastante fuerte para determinar dónde está, cómo funciona y cómo operan”, dijo Díaz, quien agregó que Guápiles es “donde se conforma el principal centro de negocios ilícitos de esta persona”.
Desde abril del año pasado la DEA ofrece una recompensa de $500.000 por alias Diablo, quien además podría enfrentar un proceso de extradición. “Al ser un objetivo importante para nosotros, se está realizando un trabajo priorizado en ese sentido”, afirmó el fiscal.
El jefe del Ministerio Público destacó que “esta es una de las actividades que logra corroborar de manera muy certera la información que fue brindada a la DEA de cómo opera este grupo organizado”, concluyó Díaz.
El caso contra Villegas se sigue bajo el expediente 26-000588-0053-PE.

