
Wisner Munguía, tío del niño de 12 años que falleció atropellado la madrugada de este domingo en Paraíso de 27 de Abril, en Santa Cruz, Guanacaste, relató que su sobrino participaba de la diana de los festejos de la zona todos los años, y este 4 de enero no fue la excepción.
Aunque hay personas que criticaron en redes sociales que un niño estuviera en la calle en la madrugada, el tío confirmó que el chiquito no andaba solo, estaba parte de su familia, incluyendo un tío materno, quien resultó herido de gravedad tras ser embestido por el auto.
Munguía explicó que el pequeño andaba con su hermana mayor, de 13 años, y una prima, quienes salieron ilesas del accidente. “Ellas están bien, el que sí sufrió fue un tío que está en el hospital”, relató. También tuvo palabras para Yeison Álvarez Leal, fallecido junto al niño, a quien recordó como un conocido del pueblo.
El niño recién se había graduado de sexto grado e iniciaría el otro mes la secundaria en el colegio de 27 de Abril. Munguía describió a su sobrino como un niño sumamente alegre. “De hecho, en el video (donde se aprecia el atropello) se ve que él estaba bailando, o sea, era un niño sumamente simpático, cariñoso, muy apegado a sus hermanitas”, recordó con dolor.
El niño vivía como a dos kilómetros del sitio donde se registró la tragedia, tenía dos hermanas y su mamá está embarazada, “espera el cuarto hijo”, agregó el familiar.
Piden un castigo ejemplar
Wisner Munguía manifestó su indignación porque, según expresó, “extraoficialmente dicen que el conductor, quien no sería de la zona, andaba bajo los efectos del alcohol.
También reprochó el accionar del implicado, pues la tragedia ocurrió en una recta y ya al amanecer, la vía no estaba oscura. “La velocidad a la que ese hombre tuvo que haber ido era impresionante, porque estamos hablando de que había mucha gente, no fue que había un par de personas o que ocurrió en una curva y no vieron. Ese carro venía tan veloz que cuando se percataron lo tenían encima, no frenó, continuó y del accidente a donde quedó el carro es una distancia casi que del ancho de una cancha de fútbol”.
El tío del menor y su familia esperan que se castigue con todo el peso de la ley al conductor. “No da para tanto el consumo de sustancias, lo que viene es a enlutar a una familia, imagínese, un niño que está empezando a vivir, que debe empezar el colegio y todo por la irresponsabilidad de alguien que no asumió el compromiso al montarse en un vehículo”, concluyó.
