
A eso de las 08 a. m. de este martes, agentes judiciales desarrollaron operativos simultáneos para detener a los sospechosos del asesinato de un abogado que habría sido víctima inocente de un ataque con arma de fuego.
Las diligencias estuvieron a cargo de oficiales de la Sección de Homicidios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quienes de esa forma buscaban esclarecer el homicidio de José Gerardo Pérez Fuentes, abogado jubilado de 73 años, atacado dentro de un apartamento en Barrio Luján, en agosto del año pasado.
De acuerdo con la investigación, el sospechoso llegó al sitio a bordo de una bicimoto y disparó por la espalda contra la víctima, quien falleció en el lugar.
Las autoridades manejan la hipótesis de que el sicario se habría equivocado de víctima. “Esta persona no era el objetivo de los sicarios, sino que iban por otra, llegaron a la vivienda, dispararon en múltiples ocasiones impactando a la víctima, la cual falleció posteriormente”, explicó Michael Soto, director interino del OIJ.
Pérez Fuentes era casado y padre de tres hijos.
Como resultado de las acciones, fueron detenidos dos hombres de apellidos López Ruiz, localizado en Moravia, y Madrigal Rivera, arrestado en vía pública y posteriormente trasladado a una vivienda en Condominios del Sur, en Barrio Córdoba.
Soto explicó que el imputado Madrigal Rivera es investigado por venta de drogas y que “aparentemente contrató o pudo haber buscado a los ejecutores materiales”, ese habría sido el móvil del asesinato del cual fue víctima inocente el abogado.
El jefe policial agregó que este hombre, de 44 años, estaría relacionado con la práctica de la brujería; “realiza algún tipo de acción económica vinculado a la brujería, en el allanamiento se encontraron algún tipo de evidencias relacionadas con esto, que tiene que ver con cuestiones de la santa muerte, además de que tiene antecedentes criminales”.
Una fuente vinculada con el caso contó que en la vivienda del presunto brujo, las autoridades encontraron elementos esotéricos conocidos como amarres, además, el imputado portaba en el vehículo varios artículos alusivos a la muerte como calaveras de juguete.

