
La Fiscalía Adjunta de Cartago confirmó que para este martes en la mañana tenía programada la indagatoria del sospechoso de vandalizar la basílica de los Ángeles.
El detenido es un joven de 24 años de apellidos Quirós Arce, vecino de la Vieja Metrópoli, quien fue entregado al Organismo de Investigación Judicial (OIJ),por su propio padre la tarde del lunes.
El Ministerio Público ratificó qe “Quirós se le tomará la declaración indagatoria esta mañana, y posteriormente se valorará su situación particular y peligros procesales existentes, a fin de determinar la necesidad o no de solicitarle medidas cautelares”, según una respuesta enviada a La Nación por correo electrónico.
El ente acusador agregó que “al imputado se atribuyen dos delitos de daños agravados, por aparentemente lanzar piedras a la Basílica y por quebrar un vitral", el imputado será sometido posteriormente a una audiencia de medidas cautelares.
El primero de los hechos atribuidos a Quiros ocurrió el sábado 23 de mayo alrededor de las 8:30 a.m., mientras se celebraba una misa de primera comunión de estudiantes de un colegio privado en La Unión.
Según el informe de la Policía Judicial, el sospechoso lanzó una piedra hacia uno de los vitrales del costado ser del templo. Los daños fueron valorados en ¢65.000.
La revisión de cámaras de vigilancia permitió descartar la hipótesis de un ataque con arma de fuego. De acuerdo con el OIJ, las imágenes mostraron al sospechoso lanzando un objeto contra el panel de cristal.
Durante la investigación también se consignó el testimonio del capellán del centro educativo, sobre versiones que circularon ese día respecto a la presencia del hijo del exmagistrado Celso Gamboa, entre los menores que participaban en la ceremonia.
No obstante, fuentes allegadas al caso confirmaron a este medio que no hubo ninguna relación entre el hecho vandálico y la presencia del familiar de Celso Gamboa en el recinto.
Una semana después, el viernes 29 de mayo habría cometido una acción idéntica esta vez en el lado sur del santuario. De acuerdo con el seguimiento de cámaras de vigilancia, Quirós se ocultó detrás de un camión y lanzó una piera que quebró un vitral centenario, considerado una joya cuyo valor es inestimable.
Las denuncias fueron presentadas por trabajadores de la basílica. La primera fue interpuesta por Jorge William Redondo Quesada y la segunda por Kenneth Eduardo Vargas Mairena, ambos en representación de la basílica.

