
Una disputa transmitida en vivo por TikTok y burlas en redes sociales serían los detonantes para que, en apariencia, un hombre de apellidos Herrera Herrera le pagara a dos sicarios ¢3 millones por el ataque en el que murió Eliecer Torres León conocido como Tingo y resultara herida de gravedad su pareja Marisol Gómez.
El origen del crimen, según la acusación leída a mediados de mes en el juicio que se tramita en el Tribunal de Juicio de Quepos, fue una pelea física entre la entonces pareja del acusado y la ofendida Gómez. El altercado se viralizó en redes, y Herrera fue objeto de escarnio público por no intervenir, a diferencia de la víctima mortal, Eliecer Torres, quien sí defendió a su esposa.
Ante la presión digital, agregó la Fiscalía, Herrera “anunció en redes sociales que pronto acabaría la situación”.
El ente acusador sostiene que Herrera pasó de las amenazas virtuales a la planificación de los hechos antes del 30 de junio de 2023. Contactó a dos sujetos identificados como Linares Fernández, alias Maxx Vaca, y Monterrey Castrillo, alias Chimpapo.
El presunto autor intelectual, según la acusación, “pactó el pago de ¢3 millones” a cambio de las dos vidas. Para cerrar el trato y movilizar a los gatilleros, Herrera “entregó un primer pago por la suma de ¢250.000”, comprometiéndose a cancelar el resto en tractos posteriores.
Tras el pago inicial, los sospechosos se organizaron y la madrugada del 30 de junio los sicarios “entraron en posesión de armas de fuego”, específicamente una pistola calibre 9 mm y un revólver calibre .38, y se desplazaron hasta Esterillos Oeste, en Parrita de Puntarenas.
Arsenal en casa
La investigación no solo vinculó a Herrera con la autoría intelectual del homicidio, además lo perfiló como una persona peligrosa y con acceso a armas de fuego. Meses después del crimen, el 9 de marzo de 2024, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) allanó la vivienda del acusado en San Rafael de Esparza.
En el clóset de la habitación principal, la Policía halló varias armas no relacionadas con el crimen original, pero de carácter ilegal. Herrera ocultaba “un arma de fuego tipo revólver color plateado”, marca Smith & Wesson y otro revólver marca Taurus.
Según el Ministerio Público, el imputado carecía de permisos de portación y las armas no estaban inscritas, lo que sumó un cargo de tenencia ilegal de arma permitida, además de las acusaciones por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa en perjuicio de Marisol Gómez, quien sobrevivió a siete disparos en el tobillo, las piernas, los glúteos y la espalda, que requirieron operaciones de emergencia y fisioterapia.
Antes del ataque, Gómez era muy conocida en la red social Tik Tok y publicaba de manera constante videos con su pareja, quien era padre de tres hijos menores de edad, fruto de una relación anterior.
Los presuntos sicarios, Maxx Vaca y Chimpapo, también enfrentan el debate, mientras que la expareja de Herrera, a quien se le abrió un expediente aparte, fue sobreseída por Juzgado Penal de Quepos, tras acoger la petición del Ministerio Público.
El juicio continuará el próximo 25 de febrero, en Quepos.

