Luis Alfonso Calero Peña, el sospechoso de atacar con ácido a su expareja, pasará un año en prisión preventiva mientras avanza la causa en su contra por tentativa de femicidio, confirmó este miércoles el Ministerio Público.
Los hechos que se le imputan ocurrieron el 14 de abril en la casa de Jocelyn Ivannia Vallejos, en Cocorí de Aguacaliente de Cartago, cuando, aparentemente, Calero irrespetó la restricción de acercarse a la joven y le lanzó ácido sulfúrico.
El producto le provocó severas lesiones en la cara, el pecho, brazos y piernas y se enfrenta a un largo proceso de reconstrucción.

El día del ataque, Jocelyn le permitió el ingreso a la vivienda porque el sospechoso le hizo creer que iba a reparar un aparato electrónico de los tres hijos que tienen en común.
“Estaba limpiando el apartamento donde vivía, él solo ingresó, me golpeó, me hizo tirado el ácido y me dijo de que si no iba a estar con él, no iba a estar con nadie más, no sé como Dios me dio chance de que yo pusiera las manos así (frente a su rostro) para que el ácido me cayera acá en las manos y cayera de la nariz para abajo”, recordó la joven de 31 años en entrevista con La Nación.
El doctor Gilberto Reyna Waldron, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y de la Unidad Nacional de Quemados del Hospital San Juan de Dios, explica que este tipo de quemaduras se clasifican como químicas, ya sea por ácido o quemadura de base de óxido de potasio o potasa, que es la más frecuente.
“Son quemaduras que normalmente son muy profundas y pueden dejar mucha deformidad o cicatrización, se tiene que hacer un manejo agresivo estando internada (la persona) y un seguimiento intentando que las cicatrices no dejen limitaciones funcionales a la paciente”, explicó el galeno.
El hombre, investigado en la Unidad de Género del Ministerio Público en Cartago, se mantuvo en fuga casi cuatro meses, hasta el lunes anterior, cuando fue capturado en una bodega agrícola de una finca, en San Isidro de San Ramón, en Alajuela.

