
El sospechoso de asesinar a la joven madre Junieuysis Merlo Espinoza se desmayó cuando los perros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) apuntaron hacia una fosa a pocos metros de su casa, dentro de un condominio de lujo en Santa Ana. El hombre de 57 años, quien era la pareja de la víctima, estaba presente en ese momento.
Los restos aparecieron en la fosa el 8 de abril dentro del residencial Los Pericos, en Salitral, donde Junieysis Merlo vivía junto a Ramírez Calvo y a sus hijas gemelas, de cuatro años.
El legajo del caso señala que Ramírez estuvo presente durante las diligencias judiciales para encontrar a la joven, quien estaba desaparecida desde el 31 de marzo.

“Mientras se realizaba la presente diligencia y al observar que el perro dio positivo por restos humanos y se inició la excavación del lugar, el sospechoso Ramírez Calvo, al ser aproximadamente las 11:20 p. m., del mismo día 8 de abril del 2026, refirió sentirse mal de salud y sufrió un desmayo”, dice el expediente.
Agentes coordinaron con la Cruz Roja Costarricense para atender al hombre y, al llegar al lugar, los socorristas lo valoraron y determinaron que tenía signos vitales dentro de los rangos normales y que, por lo tanto, no requería traslado a ningún centro hospitalario.
Entonces, los agentes sospecharon que el cuerpo estaba bajo la tierra.
Ramírez Calvo ahora pasará un año en prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones del caso.
