Carlos Arguedas C.. 30 julio
Los nicaragüenses permanecen a condiciones bastante difíciles en la línea fronteriza. La foto corresponde al pasado 25 de julio. Foto AFP
Los nicaragüenses permanecen a condiciones bastante difíciles en la línea fronteriza. La foto corresponde al pasado 25 de julio. Foto AFP

Organizaciones de la sociedad civil y la empresa privada financiarán la realización de 300 pruebas covid-19 a los ciudadanos nicaragüenses que permanecen varados en Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua.

La realización de esta acción voluntaria la dio a conocer la Dirección General de Migración y Extranjería, que a su vez informó que el proceso iniciará este viernes y que los resultados estarían dentro de las 48 horas siguientes.

En un informe de prensa en la página digital de la entidad, se detalla que funcionarios del Hospital Clínica Bíblica se trasladarán al puesto fronterizo para realizar las pruebas, donde tendrán un espacio debidamente acondicionado.

“Agradecemos al Centro de Derechos Laborales y Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano, por la búsqueda de recursos por parte de cooperación internacional y el apoyo solidario del Hospital Clínica Bíblica por este esfuerzo y participación.

“Confiamos que pronto estas personas podrán ingresar a su país, disminuyendo el riesgo de contagio para quienes han estado en frontera”, manifestó Raquel Vargas, directora de Migración.

Este jueves se contabilizaban alrededor de 200 personas en la línea fronteriza, esto porque las autoridades nicaragüenses han recibido a un grupo importante de personas vulnerables, sobre todo mujeres y niños en los últimos días, comunicó Migración.

Cientos de nicaragüenses que regresaban al país desde Costa Rica quedaron varados desde el 14 de julio en la frontera, impedidos de ingresar por nuevas medidas sanitarias impuestas recientemente por el gobierno de Daniel Ortega a causa de la pandemia.

Luego de negarles el ingreso, el gobierno de Nicaragua dispuso desde el 15 de julio la obligatoriedad de presentar una prueba negativa de covid-19 con un máximo de 72 horas de antelación a los que quieran ingresar al territorio, sean nacionales o extranjeros.

Pedir esa prueba “es arbitrario para un nacional, sobre todo porque debe hacerla con los privados y es cara. ¡Por Dios! si la gente se está regresando por la palmazón (sin dinero), están desempleados y quieren estar con su familia”, manifestó en aquel momento Gonzalo Carrión, del Colectivo de Derechos Humanos, Nicaragua Nunca Más.