La noche de este sábado, un par de saínos o chanchos de monte rondaron una pizzería en Pérez Zeledón, causando pánico entre los comensales. Cuando uno de los animales ingresó al local, unas 12 personas se encontraban dentro. Varias de ellas, asustadas, se subieron sobre sillas y mesas. El ruido y el ambiente extraño desorientaron al saíno, que estuvo a punto de morder a uno de los presentes.
Según Miguel Valverde, uno de los bomberos a cargo de atender el incidente, la alerta llegó a través del sistema de emergencias 911 a las 7:38 p. m. por la amenaza de un animal silvestre. En el lugar, ubicado un kilómetro al sur del parque de San Isidro, los bomberos encontraron a un saíno acorralado por las personas que se encontraban en la pizzería. El animal fue capturado y entregado al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).
La gente informó que inicialmente habían observado dos animales, pero tras buscar en los alrededores solo encontraron uno, y a las 8:08 p. m. se dio por concluido el incidente después de capturar al saíno y colocarlo en una jaula.
Apenas media hora después, los bomberos de Pérez Zeledón recibieron otra llamada de emergencia. A las 8:49 p. m. tuvieron que acudir a una zona ubicada a unos 200 metros del primer rescate. En una quebrada cerca de Grúas Pepe, los lugareños habían avistado al segundo saíno, y al llegar los bomberos, el animal ya estaba amarrado de las patas en el fondo de la quebrada. Con la ayuda de herramientas para capturarlo por el cuello y en una topografía más compleja, lograron rescatarlo.
Ambos animales pasaron la noche en jaulas en la estación de bomberos, ya que a esa hora la oficina del SINAC estaba cerrada. Se esperó hasta el domingo para entregarlos y proceder con su reintegración a su hábitat.
Valverde informó que no hubo personas afectadas por los animales, salvo un leve rasguño que el segundo saíno le causó a una persona que intentó manipularlo. No fue necesario trasladarla al hospital, ya que no hubo mordida. Solo se le recomendó lavar bien la herida y, de ser posible, vacunarse contra el tétano como medida preventiva.
El bombero, con 17 años de servicio en Pérez Zeledón, mencionó que es la primera vez que atiende un incidente relacionado con un saíno. Aunque en las zonas altas cercanas al Chirripó se han avistado estos animales, nunca antes se habían visto en San Isidro. El caso fue atendido por dos bomberos, quienes controlaron ambas situaciones, y todo volvió a la normalidad.
El avistamiento de animales silvestres en zonas residenciales es poco usual, pero de vez en cuando ocurre. En el 2019 los bomberos y personal de la Cruz Roja atendieron el caso un de puma (Puma concolor), de 32 kilos, macho y de edad adulta, que probablemente utilizó las áreas de protección de un río o una quebrada para llegar hasta el centro urbano de Tibás.
Después de cuatro horas se logró encontrarlo y dispararle al felino el dardo tranquilizante que finalmente permitió su captura y movilización a un área segura, para ser evaluado y proceder luego a la devolución a su hábitat.
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