Carlos Arguedas C., Hugo Solano C.. 17 diciembre, 2019
En residencial Cifuentes, en Santa Bárbara de Heredia, se detuvo a un individuo de apellido Mora. Foto cortesía
En residencial Cifuentes, en Santa Bárbara de Heredia, se detuvo a un individuo de apellido Mora. Foto cortesía

Oficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Alajuela detuvieron este martes a tres exempleados de una empresa transportadora de valores, que el pasado 21 de noviembre “perdieron” varias bolsas que contenían ¢185 millones.

Las capturas las hicieron los oficiales durante tres allanamientos que se desarrollaron en una casa en Santa Bárbara de Heredia, otra en Dulce Nombre de Cartago y la última en Los Higuerones de Alajuela.

Los detenidos son de apellidos Vásquez, Gómez y Mora, de 48, 51 y 27 años respectivamente. Ellos serán puestos a la orden de la Fiscalía Adjunta de Alajuela como sospechosos del delito de administración fraudulenta.

Este caso comenzó el pasado 21 de noviembre a las 8 p. m. En esa ocasión, los implicados (dos custodios y el chofer) del vehículo remesero llamaron al Sistema de Emergencias 9-1-1 para pedir ayuda, pues dijeron que las puertas del camión blindado se abrieron y varios paquetes con dinero (conocidas como tulas) se habían caído.

Complot

Según un comunicado de la Fiscalía, en determinado momento, cuando pasaban por debajo de un puente, en apariencia desde el interior del camión remesero abrieron una de las puertas y dejaron caer seis tulas las cuales llevaban ¢185 millones.

Las mismas fueron recogidas por varios sujetos que viajaban detrás de dicho camión y quienes supuestamente tenían un complot con los custodios.

Los sospechosos, aparentemente, reportaron a la empresa para la que trabajaban lo sucedido como un incidente, empero los representantes de la compañía interpusieron la respectiva denuncia y los agentes del OIJ de Alajuela iniciaron con las investigaciones.

La premisa de los agentes policiales es que los custodios detenidos ya tenían una estrategia montada con los sujetos que recogieron el dinero para hacer creer que todo fue un accidente.

La denuncia generó que oficiales de la Fuerza Pública de Alajuela desplegaran un amplio operativo de rastreo en varias carreteras, pero no fue posible localizar las bolsas. Tampoco ninguna persona reportó haberlas encontrado.

Debido a esta situación, los dos custodios y el chofer fueron despedidos por la empresa transportadora de valores y este martes sus casas fueron allanadas por las autoridades.

A las 6 a. m. los agentes del OIJ de Heredia allanaron una casa en Santa Bárbara de Heredia, donde detuvieron Mora; en otra casa en El Brasil de Alajuela fue detenido Gomez, mientras que en una propiedad en en la localidad de Dulce Nombre de Cartago, cayó Vásquez.

En las casas allanadas se decomisaron aproximadamente ¢3 millones, $400, un tiquete aéreo, así como varios artículos electrónicos que al parecer fueron adquiridos recientemente.

Los detenidos están a la espera de que se les determine su situación jurídica.

El caso de Moisés Vizcaíno

Desde el 9 de junio de 1989, cuando dos custodios identificados como Moisés Vizcaíno Porras y Mario Gómez idearon un autorobo de ¢20,9 millones a la empresa Transportadora de Valores Segura S. A., para la cual trabajaban, han sido varios los intentos por robar bienes a empresas que movilizan dinero.

Vizcaíno, quien fungía como custodio de confianza y Mario Gómez fueron sentenciados en 1990 a 10 años de prisión por el robo del dinero que viajaba en un vehículo de la empresa. Ese dinero nunca fue recuperado por las autoridades. Se les condenó por apropiación indebida.

“Si dijera que fui feliz robando ese blindado sería un mentiroso. Fue un error, porque ningún dinero del mundo paga la libertad perdida. Si volviera al pasado, no lo haría, ni loco”.

Sin embargo, dos meses después de salir de prisión, en febrero de 1997, Vizcaíno fue apresado por agentes de la sección de Delitos Varios del OIJ, cuando se le relacionó con una extorsión a una sobrina suya (la abogada Cecilia Arias Vizcaíno) para que le entregara ¢5 millones.

En aquella ocasión, aparentemente ante el temor de ser víctima de alguna agresión, la abogada decidió reportar el caso al OIJ, que planificó un operativo para capturarlo.

En coordinación con el Juzgado de Instrucción de Tibás, Arias aceptó entregar una fuerte suma de dinero a Vizcaíno a quien citó a su oficina ubicada en barrio Córdoba.

En la reunión, vigilada de cerca por las autoridades judiciales, Vizcaíno tomó el dinero, cuyos billetes fueron marcados previamente por un juez de instrucción.

“En ese momento, intervinieron varios agentes de Delitos Varios del OIJ, quienes tuvieron que forcejear con el hombre quien, incluso, trató hacer uso de un revólver calibre 22 que portaba” informó La Nación esa vez.

Vizcaíno tuvo que descontar prisión nuevamente y salió en el 2012.

Cuido peligroso

El viernes pasado en un cajero automático instalado en la cooperativa Coopeagropal, en Laurel de Corredores, tres custodios de un camión remesero fueron atacados a balazos y perdieron ¢70 millones.

El 13 de marzo de 1997 un camión de valores fue asaltado dos kilómetros al norte del cruce de Miramar, Puntarenas.

Esa vez tres custodios habían recogido ¢29 millones en el Banco Nacional de Las Juntas de Abangares (Guanacaste) y se encontraban cambiando una llanta ponchada cuando fueron sorprendidos por cuatro enmascarados que se movilizaban en un vehículo.

Los custodios afectados fueron Edgar Vega Álvarez, Virgilio Villafuerte y Nelson Cabezas Coto.

Un año antes, tres carros blindados de Segura Valores fueron blanco de asaltos, en dos de los hechos los custodios repelieron a los atacantes e impidieron la acción.

En Dulce Nombre de Cartago los oficiales arrestaron a un sujeto apellidado Vásquez. Fotos cortesía.
En Dulce Nombre de Cartago los oficiales arrestaron a un sujeto apellidado Vásquez. Fotos cortesía.