Marco Marín. 12 agosto
“Yo también soy administrador
“Yo también soy administrador" expresó el ministro de Seguridad Pública, Michael Soto, entonces ellos (los jefes regionales) van a tener que cumplir con ciertas métricas”. El funcionario agregó que establecer este sistema permitirá crear una “competencia sana”. Foto: Jorge Castillo

¿Disminuyeron los robos? ¿Cuántos sospechosos de delitos fueron aprehendidos? Estas serán preguntas que deberán responder periódicamente los jefes de las 12 regiones en que se organiza la Fuerza Pública.

Serían algunas de las variables que el ministro de Seguridad, Michael Soto, incluiría en el sistema que elabora para medir la gestión operativa de los directores regionales.

El Sistema de Evaluación Operativa (SIEVOP) estará listo en los próximos meses y servirá para verificar el cumplimiento de las metas establecidas y “evaluar la operatividad policial”, que permitan alinear el comportamiento de la Fuerza Pública con la estrategia trazada por el Ministerio.

“Yo también soy administrador, entonces ellos (los jefes regionales) van a tener que cumplir con ciertas métricas de desempeño”, expresó el investigador de carrera, acostumbrado a planear y medir resultados desde el puesto que ocupaba de jefe de Planes y Operaciones del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Para él, establecer un sistema de este tipo también permitirá crear una “competencia sana” entre los propios jefes de zona.

¿En que consiste?

El SIEVOP examinará la operatividad policial, por medio de una serie de indicadores basados en métricas que se enfocarán en dos áreas principales: las actividades policiales y la criminalidad y violencia.

Utilizará variantes complementarias que incluyen temas como la gestión administrativa, el uso adecuado de los recursos disponibles, extensión territorial, percepción de seguridad e investigaciones internas.

De acuerdo con el jerarca, las evaluaciones se harán una vez al año, aunque habrá mediciones continuas. Con esto se pretende maximizar el alcance de las actividades policiales ejecutadas por el Ministerio de Seguridad y sus diferentes cuerpos policiales.

‘Invento innecesario’

Para el representante sindical de la Fuerza Pública, Mainor Anchía, un nuevo sistema de este tipo sería “un invento innecesario” y cree que hay otras “formas prácticas que permiten determinar si se están llevando a cabalidad las funciones” de los encargados, por lo que no cree que sea necesario implementar nuevas herramientas.

Según él, la actividad policial se desarrolla con base en objetivos específicos que siguen la política del Gobierno y deberían ser estos resultados los que determinen si un jefe regional cumple con los estándares y requisitos necesarios.

El líder gremial acepta que los mecanismos actuales de medición pueden ser un poco “subjetivos”. No obstante, dice, que como las jefaturas regionales son cargos de confianza, se requiere de personas con características especiales, como el liderazgo de grupo y el conocimiento de los cuerpos policiales.

El sindicalista cree que los problemas de rendimiento de algunos jefes regionales radican en la carencia de estas propiedades. “Le hemos hecho ver (al ministro) que hay personas dirigiendo cuerpos policiales que tienen un título de abogado, pero que no han sido policías de carrera”, expresó.

Trabajo en equipo

El ministro sabe que habrá opiniones adversas al nuevo sistema, pero destaca la disciplina del cuerpo policial como la característica que ayudará a garantizar el éxito de este nuevo sistema y asegura que juntos van a definir los indicadores.

“(Los jefes) van a decir qué quieren que les midamos y yo reviso. Después les digo qué quiero medir y entre lo que (ellos) quieren y lo que yo quiero buscamos un acuerdo. Cuando hay que definir los porcentajes, igual. Eso se llama validar. Yo lo voy a validar con ellos. ¿Por qué la validación? Porque usted no puede poner métricas muy suaves o muy duras. Es encontrar el punto pero, ciertamente, hay que trabajar con métricas y ahorita nadie los mide”, indicó Soto.

De acuerdo con el ministro de Seguridad, la validación de la métrica no es el único factor que se debe afinar ya que el proceso de ingresar los datos es igual de importante. Para esto explica su experiencia en el Organismo de Investigación Judicial.

“Hemos detectado que hay compañeros que han manipulado cosas. No muy graves pero por ejemplo: operativos por mes. Le preguntamos a un agente, ¿Cuántos operativos hizo en un mes? Nos responde que 20. Entonces cuando usted iba a ver que operativos habían hecho encontraba que metían la detención de un sospechoso como operativo. Entonces manipulaban los datos”, aclaró.

El jerarca explicó que las métricas son diferentes y aspira a dejar listo el proceso de corregir las mediciones para después poder subir o bajarlas, según la necesidad. Eso sí, “tienen que ser realistas”.

Una vez que estos detalles se afinen el sistema se podrá poner en práctica. El ministro espera que se pueda implementar a partir del próximo año.

Soto informó que, en caso de no poder cumplir las metas, a los jefes regionales se les dará un periodo para que se logren los resultados esperados.

“Si no las cumplen (métricas), hay una carta de compromiso donde la misma persona se establece un plazo prudencial para que logre cumplir con las metas. Si no, podría ser removido de su cargo. Esos puestos son de confianza, yo no pretendo quitar a nadie, pero sí creo que la gente tiene que salir de su zona de confort”, puntualizó.