Hugo Solano C.. 29 octubre
Alejandro Masís, vecino de Curubandé, Guanacaste captó así la erupción de esta mañana en el Rincón de la Vieja. Foto: Cortesía: Alejandro Masís.
Alejandro Masís, vecino de Curubandé, Guanacaste captó así la erupción de esta mañana en el Rincón de la Vieja. Foto: Cortesía: Alejandro Masís.

A las 6:18 a. m. de este jueves, una nueva erupción del volcán Rincón de la Vieja alcanzó dos kilómetros de altura y lanzó sedimentos ácidos alrededor del cráter.

De igual manera, los gases emitidos, al interactuar con la atmósfera, originan una nube ácida que quema la vegetación cercana en un rango de 500 metros a la redonda del cráter, principalmente hacia el sector oeste (Liberia) que es hacia dónde generalmente sopla el viento.

Los vulcanólogos Geoffroy Avard y Javier Pacheco, del Observatorio Vulcanológico y sismológico de Costa Rica, afirman que, aunque en los últimos cinco días han surgido dos erupciones en las que la pluma alcanza entre uno y dos kilómetros, es parte del ciclo normal del coloso que todo este año ha mostrado actividad.

Avard calificó como moderada la erupción y dijo que hubo lahares o corrientes de material que avanzan por la superficie cercana, pero no llegaron a las zonas pobladas en las partes bajas del volcán.

“Es parte de la actividad normal del volcán. Lo que hemos visto desde hace varias semanas y meses”, dijo Avard.

Añadió que entre las erupciones del sábado y este jueves hubo otras que han sido constantes y más pequeñas.

(Video) En cinco días el volcán Rincón de la Vieja ha registrado dos erupciones con columnas altas

Por su parte, Javier Pacheco afirmó que como no había viento fuerte a la hora de la erupción, la columna se elevó a más altura.

La laguna cratérica sigue con un buen nivel de agua y por eso las erupciones más grandes elevan los sedimentos fuera del cráter.

“Ese lago en algunas ocasiones ha tenido acidez más alta que el Poás y por eso los alrededores no tienen vegetación”, acotó Pacheco.

Solo en las partes bajas, cerca de la carretera persiste la zona boscosa.

Esta imagen captada en agosto pasado por Olman Bustos, vecino de Buenos Aires, Upala, revela el impacto del material lanzado por el Rincón de la Vieja en la vegetación. Foto: Cortesía: Olman Bustos.
Esta imagen captada en agosto pasado por Olman Bustos, vecino de Buenos Aires, Upala, revela el impacto del material lanzado por el Rincón de la Vieja en la vegetación. Foto: Cortesía: Olman Bustos.

La constante salida de gases magmáticos que emiten las fumarolas del cráter y otras que están en los alrededores, originan la lluvia ácida que es casi permanente en la zona.

Son gases compuestos de azufre que, en su interacción con la atmósfera, producen gotas que se precipitan como dióxido de hidrógeno y queman árboles y vegetación en general.

El volcán se mantiene con períodos de actividad constante y por eso los árboles del sector oeste y los alrededores del cráter sufren el impacto de la acidez.