
Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, detenido este viernes en el mismo operativo donde se capturó a Alejandro Arias Monge, conocido como Diablo, era considerado el sucesor de Diablo y uno de los brazos más violentos de la organización.
Era buscado por las autoridades desde agosto de 2024 y desde entonces había burlado en varias ocasiones los operativos para su captura, que dieron como resultado las detenciones de decenas de miembros de su organización.
Además, era reconocido por emitir amenazas en contra de la Policía e incluso en agosto del año anterior, circuló un video en el que, entre armas, lanzó una frase retadora hacia las autoridades: “Suelten a esos chamacos, dejen de estar jodiendo a esos chamacos que son inocentes, búsquenme a mí”, dijo.
Esa publicación se dio en respuesta a un operativo ejecutado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía en el que se detuvieron a 11 menores de edad. Al menos seis de esos menores fueron condenados por delitos como tráfico de drogas y homicidio.
En otra grabación de audio que circuló en redes sociales y se atribuyó a Tan, el ahora detenido emplazaba a los oficiales para que lo detuvieran.
Tan, de 41 años, es soltero, padre de tres niñas y era oriundo de Matina en Limón. Su pareja sentimental y madre de dos de sus hijas, una siquirreña de 34 años, de apellido Cabezas, había sido detenida en una de las múltiples acciones judiciales que se llevaron en su contra.
Tan, quien también es conocido como Perro o Perrito, pasó de ser fichado por robos menores al sicariato y luego a ser el cabecilla de varias de las organizaciones de narcotráfico más peligrosas en Matina, Limón. Su ascenso se inició cuando se convirtió en uno de los empleados de Diablo.
Desde 2015 se le vinculaba con la organización de Arias Monge, donde inicialmente formaba parte del grupo de sicarios.
Posteriormente, y tras los golpes del OIJ y la Fiscalía a otros grupos delincuenciales en Batán, Tan y su hermano, Greivin Pérez Méndez, alias Chata, tomaron el control del mercado de drogas en la zona.
Según fuentes policiales, se estima que la organización de Pérez estaría vinculada a 80 asesinatos en la zona de Matina. Solo en 2023, ese cantón registró 51 homicidios vinculados a la disputa de territorio entre su red y otro grupo criminal.
Entre los homicidios que se le atribuyen al grupo de Tan está el del oficial de la Fuerza Pública, Mainor Obregón Briceño, ocurrido el 29 de diciembre de 2024 mientras realizaba labores policiales.
Además, en mayo pasado el OIJ confirmó que el ataque contra efectivos de la Fuerza Pública de Batán, que culminó con la muerte del oficial Gerson Rosales Cascante, habría estado vinculado a operativos contra la banda del alias Tan.

Este viernes, Tan se encontraba en la misma vivienda en la que se detuvo al Diablo; ambos fueron capturados por agentes del OIJ.
En esa misma operación, fue dado de baja otro de los presuntos criminales de la organización, Roney José Ríos Oconitrillo y conocido como Coco Guácimo, quien figuraba en el listado de los 10 objetivos prioritarios elaborado por la Unidad de Asesoría Operativa e Investigación Psicosocial (Uaoip) del OIJ, en mayo de 2025.
Según las investigaciones judiciales, Ríos era un “operador” de Diablo, pues se encargaba de la administración de los puntos de venta de droga en la zona de Guácimo, Valle La Estrella y Guanacaste.

En esa acción policial resultaron heridos cinco policías. Uno de ellos requirió ser trasladado vía aérea a San José y posteriormente al Hospital San Juan de Dios.
Tan también sería uno de los objetivos requeridos para la extradición por los Estados Unidos.
