
En un operativo conjunto, la Fuerza Pública, la Policía Municipal de Alajuela y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaron una intervención en establecimientos dedicados a la venta de repuestos y deshuesaderos, con el propósito de frenar el robo de vehículos y el comercio ilegal de autopartes.
Durante la inspección, se identificó que varios negocios operaban sin los permisos sanitarios correspondientes o carecían de patente comercial, lo que llevó a la clausura inmediata de ocho locales y a la notificación de otros cuatro por irregularidades.
Como parte de las acciones, las autoridades recuperaron un vehículo con reporte de robo y detectaron que uno de los encargados tenía antecedentes por delitos como robo de vehículos, recepción de bienes robados, robo agravado, robo simple y portación ilegal de arma.
Este tipo de operativos responde a una estrategia integral para desmantelar redes de comercio ilegal y mejorar la seguridad en la comunidad.
“En una mesa de articulación, compuesta por diferentes actores, procedimos a tomar el acuerdo de llevar una serie de inspecciones. Para nuestra sorpresa, muchos de estos locales no tenían permisos sanitarios ni patentes comerciales. Uno de ellos, que se dedica a diferentes actividades bajo una única patente, tenía hasta una maquila dedicada a la fabricación de ropa, donde había personas nicaragüenses en condición irregular. Estas fueron puestas a las órdenes de Migración”, declaró.
