Carlos Arguedas C., Juan Fernando Lara, Vanessa Loaiza N.. 29 mayo
Agentes de la Policía Judicial en los operativos de esta mañana en un sector de la provincia de Alajuela. FOTO: OIJ para LN
Agentes de la Policía Judicial en los operativos de esta mañana en un sector de la provincia de Alajuela. FOTO: OIJ para LN

Dos jóvenes de 23 y 24 años fueron detenidos este martes como sospechosos de liderar una organización delictiva que empezó robando motocicletas, pero que con el paso del tiempo amplió las operaciones a la sustracción de contenedores y camiones repartidores.

A los cabecillas, de apellidos Zúñiga Zamora y Mendieta Peña, se les detuvo en el Barrio San José y en el Roble de Alajuela y ambos tienen antecedentes por robo agravado.

El Ministerio Público señaló que estos individuos "supervisaban la labor ilícita de los demás integrantes de la banda".

Durante la pesquisa policial, que inició en el 2016, se obtuvieron pruebas de 11 robos de motos y siete vehículos, entre estos últimos, tres contenedores.

Además, el perjuicio económico que ocasionaron asciende a ¢140 millones, dijo Geovanny Rodríguez Gómez, subdirector interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Este martes agentes del OIJ, bajo la dirección funcional de la Fiscalía Adjunta contra la Delincuencia Organizada (Facdo), realizaron 26 allanamientos para desarticular el grupo, los cuales se se desarrollaron en distintos sectores de Alajuela como San Antonio, El Roble, Villa Bonita, San Rafael, Montserrat, Carrillos, La Guácima, barrio San José (el Infiernillo) y el centro de la ciudad.

También en Santa Ana, Purral de Goicoechea, La Carpio, en La Uruca; Santa Bárbara de Heredia y Las Juntas de Abangares, en Guanacaste.

Aparte de Zúñiga y Mendieta se capturó a otras 23 personas. Rodríguez aseguró que del total de implicados, 21 cuentan con antecedentes penales.

Además, se informó de que entre los arrestados figura un oficial de la Fuerza Pública de apellido Cisneros, asignado a la delegación de La Carpio, por el delito de favorecimiento, pues aparentemente brindaba información al grupo investigado sobre los operativos policiales.

Modo de operar

Cuando empezó la investigación se determinó que los sospechosos realizaban labores de inteligencia antes de robar un vehículo. Por ejemplo, ubicaban las motos de las víctimas en las cocheras o en los corredores de las casas.

"En horas de la noche y madrugada desprendían los llavines de los portones de las viviendas y sacaban los bienes, que luego trasladaban a determinados sitios para ocultarlos temporalmente y después poderlos vender en el mercado negro", agregó un comunicado del Ministerio Público.

Con el paso del tiempo, agregó Geovanny Rodríguez, "se logra demostrar que la agrupación se hace nutrir de otros grupos criminales. Por ejemplo los dedicados al robo de contenedores y camiones repartidores y los suman a la organización y entonces empiezan a hacer esa multiplicidad de delitos o variación de delitos (...) con el tiempo fueron mutando".

Durante un operativo realizado por agentes del OIJ se decomiso un rifle de precisión con mira telescopica y soporte. Además contaba con bastante munición. Foto cortesía del OIJ.
Durante un operativo realizado por agentes del OIJ se decomiso un rifle de precisión con mira telescopica y soporte. Además contaba con bastante munición. Foto cortesía del OIJ.

Durante los allanamientos se encontraron teléfonos celulares, tarjetas SIM, documentación variada, medio kilo de marihuana, ¢1,5 millones, cinco armas de fuego, dos vehículos y munición, entre la que había un cargador de AK-47.

Al grupo, dedicado al crimen organizado, se le investigan los posibles delitos de asociación ilícita, robo agravado, hurto agravado, receptación, favorecimiento real (al policía), infracción a la ley de psicotrópicos, tentativa de homicidio calificado, homicidio calificado y tenencia de arma.

Estaba previsto que a los detenidos se les tomará la declaración indagatoria en el transcurso del día y luego la Facdo solicitará medidas cautelares ante el Juzgado Penal del I Circuito Judicial de San José.

La causa se tramita en el expediente 17-0005-1219-PE.

Ligados a dos homicidios

Tanto la Policía Judicial como el Ministerio Público informaron de que algunos de los sospechosos capturados este martes estarían ligados a dos homicidios, hechos que ocurrieron el 11 y el 12 de agosto del 2017.

Específicamente, la Fiscalía señala a Mendieta Peña y Pazos Chaves, detenidos este martes, con el asesinato de José Cajina Mairena, de 38 años.

Ese crimen fue perpetrado el 11 de agosto, a las 9:20 p. m., en la tercera parada de buses de La Carpio, en La Uruca. Al revisar el cuerpo de la víctima, los agentes le hallaron heridas en el tórax, el dorso y el muslo izquierdo.

El homicidio de José Cajina Mairena sucedió el 11 de agosto del 2017 en la tercera parada de La Carpio, La Uruca. Foto Jeffrey Zamora
El homicidio de José Cajina Mairena sucedió el 11 de agosto del 2017 en la tercera parada de La Carpio, La Uruca. Foto Jeffrey Zamora

Asimismo, se atribuye a otros dos detenidos de apellidos Chamorro Reyes y Acevedo Lizano un delito de tentativa de homicidio en La Carpio. No se precisó la fecha en que ocurrió ese suceso.

La Fiscalía comunicó que los dos casos reportados en esa barriada josefina se dieron por líos en el control de territorios para la venta de drogas.

El segundo de los crímenes fue el del oficial de la Fuerza Pública, Óscar Ramírez Vindas, de 42 años.

Él fue asesinado de dos balazos –uno en el cuello y otro en el abdomen– al ser emboscado a la 1:50 a. m. del 12 de agosto en la entrada a una quinta situada en calle Lázaro, en San Isidro de Heredia, cuando buscaba un contenedor robado en compañía de otro compañero policía.

En el ataque también resultó herido el oficial Leonel Jiménez Araya, de 36 años, al recibir un balazo en la mandíbula.

Los dos policías llegaron hasta ese sitio porque el sistema de posicionamiento satelital (GPS) que tenía el dueño del cabezal indicaba que en ese lugar estaba el contenedor. Horas después, las autoridades descubieron que el vagón robado tenía rastros de haber llevado cocaína.

Cuatro días después del homicidio, los agentes judiciales detuvieron en calle pública en el distrito de San Roque de Barva. Heredia, al sospechoso de disparar a los agentes.

Se trató de un sujeto de apellidos Morales Herrera, de 36 años, vecino de El Roble de Alajuela, quien formaba parte de la organización desarticulada este martes.