
Dos hombres fueron detenidos este martes por la madrugada en operativos de la Fiscalía y el Organismo de Investigación Judicial para resolver el homicidio de Yustin Francisco Pérez Gutiérrez, ocurrido el 7 de mayo pasado a plena luz del día en Paseo Colón, San José.
Una de las acciones se llevó a cabo en la urbanización Villa Ceci, en San Rafael Abajo de Desamparados, en donde agentes de la Sección de Homicidios intervinieron la vivienda de un hombre de apellidos Solano Obando, quien figura como el presunto sicario.
El otro punto allanado fue en el barrio Las Fuentes, en Alajuelita, colindante con San Juan de Dios de Desamparados. Allí fue detenido un sujeto de apellidos Sequeira Aburto, quien, según la investigación, se habría encargado de vigilar y seguir al ofendido el día que fue atacado de múltiples disparos.
Los hechos asociados a este caso se registraron cuando la víctima, de 24 años y vecino de Hatillo, viajaba en un vehículo que brindaba un servicio de transporte particular de plataforma digital. Pérez iba en compañía de una mujer, quien sobrevivió a la agresión armada.
En apariencia, sujetos en moto se les acercaron y le dispararon en múltiples ocasiones, por lo que Pérez falleció en el sitio. De acuerdo con la pesquisa, Sequeira Aburto sería quien habría indicado a los sicarios la ubicación exacta para que atacaran a Pérez, quien de acuerdo con información de inteligencia policial, al parecer era miembro del grupo conocido como Los Lara.
Durante el ataque, varias balas impactaron un autobús que transitaba por la zona, pero no hubo más heridos.

En los allanamientos, los agentes judiciales decomisaron 2.000 dosis de crack, dos paquetes de marihuana, una pistola calibre 22, municiones de diversos calibres, así como cargadores tipo caracol y para fusiles AR-15.
La Policía Judicial estableció que el móvil del asesinato sería un ajuste de cuentas por enfrentamientos relacionados con drogas.
Los Lara es una estructura criminal radicada al sur de San José, cuyas disputas con otros grupos delictivos como Los Myrie y Los Gemelos han generado violencia y homicios en esa zona de la capital.
Esta banda tiene entre sus prácticas delictivas convertir casas o edificaciones públicas abandonadas en búnkeres, o sitios dedicados al consumo y venta de drogas, como ocurrió con las antiguas instalaciones del Centro de Cuido y Desarrollo Infantil (Cecudi), ubicado en la Ciudadela 25 de Julio (Aguantafilo), en Hatillo.
Una vecina de Hatillo, que conversó con La Nación en agosto del año pasado y cuya identidad mantenemos en reserva por su seguridad, contó las presiones que ejercen los Lara, con el fin de extorsionar a los pobladores y obligarlos a vender sus viviendas para convertirlas en búnkeres.
“Dejan tubos abiertos para que se inunden las casas y que cuando llegue la policía se mojen o embarrialen. Afectan a los vecinos y los obligan a que vendan. A una señora le ofrecieron ¢8 millones (por su casa de toda la vida). ¿Con esa plata a dónde va a comprar alguien una casa?”, cuestionó la mujer.
Marcelo Solano, jefe de la Policía Municipal de San José, confirmó ese y otros casos en los que dueños legítimos han abandonado sus propiedades por la presión criminal: “Esa casa ahora es usada como búnker”, explicó sobre la vivienda ubicada frente al antiguo salón comunal de la Ciudadela 25 de Julio y que estuvo habitada hasta hace poco tiempo.
Ese salón y el antiguo Centro de Cuido y Desarrollo Infantil (Cecudi) fueron destruidos el 18 de agosto del año pasado como parte de una serie de 12 demoliciones programadas por ese cuerpo policial, con el fin de eliminar sitios de venta y consumo de estupefacientes. Estos puntos son controlados por los Lara, con la complicidad de dos sujetos conocidos con los alias de Chiquitillo y Mono o también Chango.
