
Cuatro homicidios y violaciones que la Fiscalía y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), atribuyen a un recolector de chatarra de Limón, de apellidos Forbis Jiménez, conocido como Zapatero, tienen la misma firma: “estrangulación por lazo” con prendas íntimas de las víctimas.
Así lo explicó este jueves el director interino del OIJ, Michael Soto, quien detalló que el atacante “utilizaba alguna de las prendas de la femenina para hacerle esa asfixia”. Soto añadió que el imputado, detenido este miércoles, colocaba la prenda “alrededor del cuello y la halaba con mucha fuerza”.
Tres ataques ocurrieron en 2011, las ofendidas fueron Aura Madrigal Morales, asesinada en enero; Meyling Waggon Archival, fallecida un mes después y Melissa Morales Palma, ultimada en junio. El último caso atribuido a alias Zapatero es el de Elsie Yolanda Martínez Ramírez, de 50 años, ocurrido en diciembre de 2019.
Todos los hechos ocurrieron en la comunidad de Cieneguita, en el cantón central de Limón, donde las víctimas fueron violadas y luego asfixiadas.
Soto explicó que a esa forma de asesinar es lo que en criminología se conoce como la firma del asesino, “aquella característica en quitar la vida, la forma de operar que lo diferencia a los demás”.
En este caso, el sospechoso nunca portó su propia arma sino que “utilizaba un arma de ocasión y circunstancial para la ejecución de las víctimas”, dijo Soto.

Forbis, de 49 años, fue detenido el miércoles en Cieneguita, Limón, y el Juzgado Penal de la zona le impuso seis meses de prisión preventiva. La Policía Judicial lo catalogó como un “homicida serial, sexual, lujurioso” y pese a que lo vincula con cuatro homicidios, no se descarta que cometiera otros previos al 2011.
Alias Zapatero, llamado así por el oficio que tuvo en algún momento, cuenta con antecedentes por delitos contra la propiedad y tenencia y consumo de drogas, pero nunca había sido condenado por un delito similar.
Soto explicó que este tipo de agresores comienzan con delitos sexuales y “avanzan en su trastorno” hasta llegar al homicidio, que experimentan como “una parte de éxtasis”.
Los cuatro crímenes ocurrieron en un diámetro de apenas un kilómetro en Cieneguita, lo que el OIJ analiza bajo la teoría del perfil geográfico del crimen, conocida como el “círculo de Canter”. “Lo que demuestra es que es una zona de confort, donde la persona se siente cómoda”, dijo.
Forbis, recolector de chatarra que deambulaba habitualmente por el lugar, conocía bien el entorno y a sus víctimas, todas mujeres en condición de calle con problemas de adicción a las drogas.
La cronología de los crímenes con vínculo genético confirmado es la siguiente:
- Aura Madrigal Morales, 45 años, el 25 de enero de 2011 su cuerpo fue hallado dentro de un hotel abandonado en barrio San Juan, Cieneguita.
- Meyling Waggon Archival, 33 años, ultimada el 2 de febrero 2011, 33 años, localizada en la playa de Cieneguita.
- Melissa Morales Palma, de 30 años, el 10 de junio de 2011 fue hallada en el barrio San Juan, cerca del cementerio de la localidad.
- Elsie Yolanda Martínez Ramírez, 50 años, atacada el 28 de diciembre de 2019, fue encontrada en la playa de Cieneguita.
Al lapso de inactividad que tuvo el sospechoso entre 2011 y 2019 se le denomina “período de enfriamiento”, lo cual según Soto, es común en homicidas seriales.
El OIJ no descarta que Forbis se haya movilizado a otras zonas del país durante ese tiempo, aspecto que forma parte de la investigación que se mantiene abierta.

