El centro comercial Multiplaza Escazú, perteneciente a Grupo Roble, lamentó mediante un comunicado de prensa el incidente ocurrido la noche del sábado nueve de agosto en sus instalaciones cuando un perro de la raza pitbull mordió a un niño.
El comercio calificó el ataque como un hecho aislado, al tiempo que se comprometieron a reforzar la seguridad.
“Si bien se trata de un hecho aislado, reiteramos que la seguridad y el bienestar de nuestros visitantes son nuestra más alta prioridad. Por ello, reforzamos nuestro compromiso de seguir trabajando para que cada experiencia en nuestro centro comercial sea segura y agradable”, precisa el texto enviado a la prensa.
Mateo, el pequeño de siete años víctima de la mordedura, fue valorado en medicatura forense la mañana de este lunes por las dos mordeduras que sufrió en la pierna izquierda.
Melissa Gutiérrez, madre del menor, confirmó a La Nación la diligencia: “El parte médico lo envían al OIJ, pero un médico me dijo que la herida (en la pierna izquierda) va sanando bien gracias a Dios, a Mateo le preguntaron qué le pasó, él contó todo y le hicieron una revisión”, agregó la mujer.
El hecho ocurrió la noche del sábado nueve de agosto cuando, según la mamá del niño, caminaban cerca de las gradas eléctricas de la primera etapa del centro comercial ubicado en el distrito de Guachipelín. En ese momento, el animal, que venía detrás del niño, lo mordió.
“Anda con mejor ánimo y más estable, aunque con un poquito de dolor de espalda, el domingo tuvimos un episodio cuando fuimos al OIJ a poner la denuncia, porque había un perrito en la entrada y Mateo se asustó”, contó Gutiérrez.
Con este caso se abrió la discusión de hasta dónde llegan las responsabilidades civiles y penales de los dueños de mascotas y los comercios cuando ocurren emergencias de esta naturaleza.
Para el abogado penalista Federico Campos, el primer análisis que debe hacerse es sobre el propietario del pitbull, que según la denunciante era un can de pelaje gris, que andaba con correa pero sin bozal.
“Indudablemente hay una responsabilidad civil del dueño del animal, tiene que hacerse responsable de todos los daños y perjuicios e indemnizaciones, eso incluye hospitalizaciones, rehabilitaciones, medicamentos, atenciones médicas etc., y también eventuales incapacidades temporales o permanentes, lo que entraría en discusión es si habría o no responsabilidad penal, que a mí me parece que sí porque hay una clarísima falta al deber de cuidado”, explicó Campos.

El experto aclaró que no se trata de satanizar las razas de perros, aunque a su criterio era previsible que el animal pudiera morder a alguien, situación que el dueño habría evitado de haberle puesto un bozal o que no lo llevara al mall.
“Yo creo que no se necesita ser muy ilustrado para entender que los pitbull -y no es discriminación por la raza- son animales peligrosos, en cualquier momento pueden reaccionar de la manera como lo hizo en este caso, con el agravante de que el ataque fue a un niño”, puntualizó el abogado.
Responsabilidad del ‘mall’
El otro tema a analizar son las eventuales responsabilidades de Multiplaza. Sobre es posibilidad Campos advirtió: “El centro comercial podría tener una responsabilidad civil extracontractual que da lugar a una indemnización económica, ya que estos sitios deben brindar seguridad y bienestar a quienes acuden bajo la convicción de que un evento así -un ataque de un perro- no va a sucederle; es decir, los clientes están confiados que son sitios que tienen control de los riesgos de cualquier naturaleza que pudieran acaecerles.
Juan Carlos Peralta, activista de los derechos de animales y presidente de la Asociación Frente por la Vida coincide con el litigante y señala que tanto el dueño del canino como el centro comercial deben hacerse responsables por los daños.
“Son contingencias que se tienen que prever, contar con pólizas de responsabilidad civil, advertirle a las personas cuando ingresan al establecimiento sobre la responsabilidad penal y civil en el caso de que se dé un accidente, esto no es un tema de razas, ese es un pobre ser vivo con capacidad de sentir emociones, igual que que nosotros, y permitir el ingreso de un animal a un establecimiento es responsabilidad de la administración”, sentenció el activista.
Según Peralta, cuando se saca un perro de su ámbito puede sufrir de estrés y sentirse agredido ante la cercanía de una persona ajena; recalca que en el caso de los niños se debe tener mayor cuidado ya que por su curiosidad siempre van a querer acariciar a las mascotas.
“Eso simplemente demuestra la falta de educación y conocimiento de muchos tutores, el perro es inocente y tiene una reacción defensiva, lamentablemente este pobre niño sufrió estas consecuencias y ahora los dueños del perro tienen que enfrentar su responsabilidad penal y civil, así como el centro comercial su responsabilidad civil por haber permitido el ingreso de este animal, no hay excusa de parte de ellos”, aseguró el activista.
En el comunicado Multiplaza precisó que: “Desde el primer momento, nuestro equipo brindó acompañamiento y apoyo directo a las personas involucradas.
“Creemos firmemente en la sana convivencia y el respeto mutuo como pilares para disfrutar de un espacio compartido. La colaboración de todos es fundamental para garantizar un ambiente armonioso y seguro.
Continuaremos comprometidos en actuar con responsabilidad y colaboración para la adecuada atención del caso", concluyó el comercio.
La madre del niño afectado quiso dejar claro que no es su intención afectar la imagen del propietario del perro, “porque sé que las redes sociales son muy crueles, estoy segura de que no fue mala intención, voy a hacer todo lo posible para que la imagen de él no se vea afectada” dijo la mujer.
