Katherine Chaves R.. Hace 3 días
Entre los detenidos se encuentra el líder, de apellidos Chavarría Picado y conocido como Palí Negro. Él fue interceptado en su casa en Aurora de Heredia. Foto: Cortesía de OIJ
Entre los detenidos se encuentra el líder, de apellidos Chavarría Picado y conocido como Palí Negro. Él fue interceptado en su casa en Aurora de Heredia. Foto: Cortesía de OIJ

Una violenta banda narcotraficante mantenía el control de 17 puntos de venta distribuidos entre Desamparados y Aserrí, ambos cantones josefinos.

Como es usual, para evitar que algún rival se metiera en su territorio, esta organización usaba la coacción. Ejemplo de ello es el triple asesinato en un búnker del caserío 1.° de Mayo en Aserrí, ocurrido el 16 de febrero pasado y que en principio se le atribuye a este grupo.

Dicha situación provocaba un ambiente tenso y peligroso en barrios como Poás, Salitrillos, Santa Cecilia, en Aserrí; y en San Juan de Dios de Desamparados, informó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Para devolver un poco de tranquilidad a esos cantones, las autoridades comenzaron a investigar a este clan, el cual pudieron desarticular la mañana de este lunes después de 14 allanamientos en Desamparados y Heredia.

En los allanamientos se decomisaron armas y dinero en efectivo. Foto: OIJ.
En los allanamientos se decomisaron armas y dinero en efectivo. Foto: OIJ.

En estas acciones policiales fueron capturadas 12 personas: 10 hombres y dos mujeres.

Entre los detenidos se encuentra el líder, de apellidos Chavarría Picado y conocido como Palí Negro. Él fue interceptado en su casa en Aurora de Heredia.

Además, capturaron a los miembros de otro grupo conocido como Los Gordos, el cual proveía la droga a Palí Negro para que este la vendiera en sus ubicaciones.

El cabecilla de Los Gordos es de apellidos Durán Cubero y fue atrapado en su vivienda, en Alajuelita.

Wálter Espinoza, director de la Policía Judicial, indicó que antes de estas acciones policiales, ya habían detenido a otros 16 miembros de esta organización en diferentes momentos.

En general, para Espinoza estas capturas son “muy importantes”, ya que consideran esta banda como una de las mayores causantes de violencia en estas zonas josefinas.

Entre lo decomisado se encuentran ¢7,5 millones en efectivo, marihuana, tres pistolas, otra arma de grueso calibre tipo Uzi, un revólver, varios vehículos y otras evidencias importantes para la investigación, comunicó la Policía Judicial.

De momento, los detenidos serán pasados al Ministerio Público, donde se les determinará su situación jurídica.

Al fondo de este pasadizo ocurrió el tiroteo. Los vecinos tuvieron que guarecerse ante la lluvia de balas con pistolas y un fusil Ak-47. Foto: Hugo Solano
Al fondo de este pasadizo ocurrió el tiroteo. Los vecinos tuvieron que guarecerse ante la lluvia de balas con pistolas y un fusil Ak-47. Foto: Hugo Solano
Muestran poderío a punta de asesinatos

Una de las causas por las cuales se persigue a esta organización es por el triple asesinato ocurrido en un búnker del caserío 1.° de Mayo en Aserrí, ocurrido el 16 de febrero.

Las víctimas fueron tres jóvenes con amplios antecedentes judiciales, según se informó en aquel momento.

Los fallecidos fueron identificados como José Alberto Fallas Monge, alias Gato, de 25 años, con antecedentes por homicidios, venta de drogas, portación ilegal de armas y agresión con armas; Víctor Corrales Badilla, de 29 años, quien había sido procesado por homicidio, agresión con arma y robo.

También mataron a Jonathan Espinoza Fallas, de 26 años, quien tenía expediente por conducción temeraria, portación ilegal de armas y robo agravado.

Las víctimas presentaban múltiples balazos en la cabeza, el tórax, las ingles y glúteos.

Al parecer, los tres ofendidos estaban cerca de una especie de rotonda, en una calle polvorienta de ese caserío, cuando les ingresó una llamada y entraron hasta la zona del búnker. A ese sitio llegaron varios hombres caminando y abrieron fuego.

En ese momento trascendió que ese búnker era abastecido por Fallas Monge, quien intentó huir de sus agresores corriendo por un estrecho pasadizo, pero fue alcanzado por las balas.