
El operativo que culminó con la captura de Alejandro Arias Monge, alias Diablo, en Río Frío de Sarapiquí, dejó como resultado el decomiso de una importante cantidad de armamento.
En el sitio, los agentes decomisaron cinco fusiles de alto calibre —entre ellos tipo AK-47— y tres pistolas.

La Policía Judicial precisó que entre lo decomisado se encuentran “armas de guerra mucho más potentes a las que tiene el OIJ”.

La estructura delictiva también utilizaba drones para vigilar la zona y detectar anticipadamente la presencia policial, según detalló Michael Soto, director del OIJ.

Alejandro Arias Monge salió de prisión el 28 de octubre del 2016, tras cumplir prisión preventiva como sospechoso de dos homicidios. Desde entonces, no volvió a someterse al control de las autoridades hasta su captura este viernes.
La aprehensión ocurrió pasadas las 5:00 a. m. de este viernes, luego de un enfrentamiento entre miembros del grupo criminal y el OIJ. El intercambio de disparos se prolongó durante una hora y dejó cinco agentes heridos, de los cuales cuatro fueron trasladados por la Cruz Roja a San José.

Junto a Arias Monge, fueron detenidos Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, considerado el sucesor de Diablo.
Por su parte, sigue en fuga Jorge David Nuñez Aguilar, conocido como Coco Pastilla, considerado el cabecilla de un grupo relacionado con la autoría intelectual del asesinato del jefe judicial Geiner Zamora Hidalgo.
Inicialmente, se mencionó su nombre entre los detenidos de este viernes; pero las fuentes policiales lo descartaron

Durante la intervención, otro sospechoso de apellidos Ríos Oconitrillo, alias Coco Guácimo, murió abatido por oficiales, confirmó Soto.
