Agentes del Organismo de Investigación Judicial, la Policía Control de Drogas y de la Fiscalía de Narcotráfico comandan esta madrugada otro operativo histórico para golpear a la banda de un familiar directo de Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca.
Con 65 puntos a allanar, los agentes persiguen a los responsables operativos del tráfico de drogas a Europa y Estados Unidos, por medio de la Terminal de Contenedores de Moín, administrada por la firma APM Terminals.
Una fuente allegada al caso confirmó que se procura detener a transportistas e incluso funcionarios portuarios y policías administrativos que habrían facilitado el tráfico de cocaína y marihuana desde marzo del 2023 y hasta la fecha.
Las investigaciones judiciales documentan cargamentos de cocaína que cruzaron por el puerto, en Moín, en la costa caribeña, desde cuatro meses antes de que se instalaran los dos escáneres antidrogas, en julio del 2023.
Sin embargo, pese a la entrada en operación de los equipos, algunos de los cargamentos siguieron pasando por la terminal, burlando los controles electrónicos.

Los decomisos se concretaron a posteriori, ya sea por la presencia de perros antidrogas, el perfilamiento realizado por algún agente policial o por revisiones de policías en los puertos de destino.
Una fuente confirmó que no hubo ni una sola entrega controlada, es decir, que se alertara a autoridades judiciales en Europa o Estados Unidos, de cargas que salieron de Limón con pleno conocimiento de que llevaban droga.
Desde noviembre del 2023, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, señaló a Gilbert Hernán de Los Ángeles Bell Fernández (alias Macho Coca) como uno de los más grandes traficantes de droga de Costa Rica, conocido, dice, por la violencia con la que opera.
Además, asegura que Bell, de 62 años y afincado en Limón, había jugado un papel importante en la reciente transformación de Costa Rica, que pasó de ser un punto de tránsito a un centro de almacenamiento y trasbordo de drogas, incluso para organizaciones delictivas violentas de costarricenses.
Macho Coca permanece en prisión preventiva desde que fue detenido en octubre del 2024 por presunto robo de combustible a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), en un caso conocido como Petro Coca.
La medida privativa de libertad se mantiene porque, en noviembre del 2025, el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York solicitó su extradición para que enfrente cargos por tráfico de drogas a ese país.
Las autoridades estadounidenses señalan al hombre, de 62 años, por presuntamente formar parte de una estructura delictiva que operó entre marzo del 2022 y agosto del 2023, en el acopio y distribución de grandes cantidades de cocaína desde Costa Rica a Estados Unidos.
De acuerdo con las investigaciones que llevaron a la solicitud de extradición de Bell, el hombre fungía como líder de la organización dedicada al tráfico de cocaína y, desde esa posición, sostuvo contactos con agentes encubiertos, que incluyeron la venta de una muestra de la droga, así como la negociación para enviar 700 kilogramos de cocaína hasta Nueva York.

