Carol Walker va a visitar a su bisabuela de 102 años al hogar de ancianos Manos de Jesús, en Cartago,, pero un día la encontró distinta: le habían cortado sus trenzas que ella se hacía usualmente.
“La última vez que la pude ver (tenía) el pelo corto por los hombros, le cortaron el pelo en silla ruedas”, contó indignada.
La mujer asegura que su bisabuela aún caminaba y que por eso le sorprendió verla inmovilizada.
“Si ya caminaba, ¿por qué la sentaron?“, agregó.
Según cuenta, más allá del cambio físico, también notó una transformación en su comportamiento y estado general.
“Ella siempre usaba sus trencitas. Era una costumbre de ella. No creo que haya querido cortarse el pelo”, afirmó.
La mañana de este miércoles, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía de Cartago allanaron el hogar de ancianos como parte de una investigación por presuntos maltratos, aparentes delitos patrimoniales e incluso la forma de muerte de algunos adultos mayores que permanecieron en el sitio.
Walker asegura que nunca sospechó de posibles abusos dentro del lugar hasta que comenzó a leer denuncias en redes sociales.
“Se suponía que aquí es buena atención, buen trato. Yo me entero por redes y veo esto y me molesto porque ya he leído cosas que no las he visto, es lo que leo, que los meten en un cuarto y que no les daban de comer para que no puedan hacer sus necesidades, para seguro no limpiarlos o así, o sea, es una injusticia”, recalcó.
La mujer teme por la condición de su bisabuela y reconoce que quisiera sacarla del hogar de inmediato, aunque sabe que el proceso no será sencillo.
Cerca de la mitad de los adultos mayores en este centro -en total son 75 residentes- recibirían subsidio estatal, según la información que ha trascendido por fuentes judiciales.
Uno de los aspectos de mayor interés para las autoridades judiciales es aclarar el fallecimiento de algunos residentes de ese lugar de larga estancia, con el fin de determinar si hubo o no alguna actuación que se considere delictiva.

