
Adriana Herrera Fuentes tiene 34 años y tres hijos, menores de edad. Desde hace 13 meses, todos preguntan por ella. Esta joven madre perdió contacto con su familia desde noviembre del 2024, y al día de hoy no se conoce nada sobre su paradero.
También la buscan sus dos hermanas y su madre, Verónica Herrera Fuentes. “Si la encuentro viva sería un éxito, pero si no, por lo menos para saber que está enterrada en algún lugar”, dijo Verónica en una conversación con La Nación.

Adriana creció en Bijagua de Upala y cursó hasta el sexto grado de la escuela. Luego entró al colegio, pero fue entonces cuando inició su historial de consumo. Su madre no lo oculta.
Verónica explicó que su hija probó la marihuana muy joven y con los años incursionó en el consumo de otras sustancias, hasta que perdió el rumbo.
Poco a poco su sonrisa se apagó y dejó de bailar como lo hacía antes. Pese a ello, Verónica está convencida de que Adriana es mucho más que su adicción y por eso añora encontrarla. “Era una muchacha muy linda, muy querida por la comunidad en Bijagua”, dijo.

Cuando su adicción empeoró Adriana se mudó a Liberia, pero siempre llamaba a sus hermanas y a sus hijos, sobre todo cuando necesitaba ayuda. “Aparecía sucia y nosotros le dábamos ropa. Yo le decía: ‘Mami, yo la quiero internar. Ya usted está tocando fondo’. Ella dijo que no”, recuerda Verónica una de sus últimas conversaciones con su hija.
“Estas son horas que no aparece”, reiteró.
Su desaparición se reportó oficialmente ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en noviembre del 2024. El último lugar donde se le vio con vida fue en el barrio Corazón de Jesús, en Liberia.
Ese mismo año ingresaron a la Policía Judicial 4.116 casos de personas no localizadas y, de esos, 1.961 fueron mujeres. Aunque la cifra es alta, el 99,8% de las personas reportadas finalmente regresan a sus hogares; otros casos permanecen sin resolver.

“Me dijeron que la habían quemado”
Verónica cuenta que múltiples teorías rodean la desaparición de Adriana. En el último año le dijeron que estaba en un búnker en Liberia, y más tarde, que la vieron caminando en Hatillo, en San José.
También le comunicaron que su hija fue víctima de una venganza en el ambiente de las drogas, pero su cuerpo no aparece y ella mantiene la esperanza de encontrarla con vida.

“Me dijeron que la habían quemado en un búnker, pero ¿dónde están los restos? Denme los restos. Yo llamo al OIJ y me dicen que no, que no haga caso a la gente (...) Mi nieto me llama y me dice: ‘Tita, ¿será que mataron a mi mamá?’ Yo le digo: ‘No, mi amor. Yo no siento que ella está muerta, hay que buscarla’”, contó.

Verónica afirma que las puertas de su casa están abiertas para recibir a Adriana y sus dos hermanas la esperan con ansias. “Póngase en mi lugar; es una madre buscando a su hija. Yo me la sueño a ella viva y eso es lo que deseamos, encontrarla”, lamentó.
Si usted tiene información que ayude a encontrar a Adriana puede brindarla al teléfono 800-8000645 o al WhatsApp 8800-0645 del Centro de Información Confidencial del OIJ.
