
El extraditado Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, ya tiene defensor asignado para su proceso penal por presunto narcotráfico en Estados Unidos.
Se trata de Kristoff Isiah Williams, abogado federal en el estado de Nueva York. Williams acompañó a Bell durante su primera comparecencia ante las autoridades estadounidenses, a las 8:18 p. m. del 13 de agosto de este año, apenas horas después de haber despegado en un avión de la Administración para el Control de Drogas (DEA) desde el aeropuerto Juan Santamaría.
Williams estuvo presente cuando Bell se presentó ante la jueza magistrada Valerie Figueredo, en la misma audiencia donde el costarricense consintió su detención y se asignó el caso al juez de distrito Dale E. Ho.
El defensor de Macho Coca estudió derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de California, Berkeley, y justicia criminal en la Universidad Estatal de Washington.
De acuerdo con la acusación formulada en contra de Bell, el empresario fue un importante narcotraficante internacional y uno de los traficantes de cocaína más prolíficos de Costa Rica.

De acuerdo con los señalamientos en Estados Unidos, Bell, al parecer, también poseía y operaba empresas de pesca comercial en Costa Rica desde donde controlaba la distribución de toneladas de cocaína a través del puerto de Limón, “una terminal marítima de la provincia costarricense de Limón que ha servido como punto clave de transbordo para la cocaína con destino a Estados Unidos”.
Al empresario, de 63 años, se le señala por el delito de conspiración para importar más de cinco kilogramos de cocaína a los Estados Unidos. Este delito conlleva una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una pena máxima de cadena perpetua.
Pese a que la pena por este delito contempla una vida entera en prisión, como último requisito antes de que se concretara la extradición del costarricense, Estados Unidos se comprometió a no condenarlo a más de la pena máxima permitida en Costa Rica, que es de 50 años de cárcel.
