Carlos Arguedas C..   23 enero
Gerardo Ríos Mairena se muestra tranquilo y en ocasiones dirige su mirada sobre las fiscalas o alguna persona del público que asiste a la sala de juicio número 1 de los Tribunales de Liberia. Foto de Alonso Tenorio.
Gerardo Ríos Mairena se muestra tranquilo y en ocasiones dirige su mirada sobre las fiscalas o alguna persona del público que asiste a la sala de juicio número 1 de los Tribunales de Liberia. Foto de Alonso Tenorio.

Una muestra de sangre hallada en una funda que estaba en la habitación en la cual asesinaron a cinco estudiantes universitarios, pertenece a Gerardo Alonso Ríos Mairena, sospechoso de cometer la masacre en barrio La Victoria de Liberia, Guanacaste.

Así lo confirmaron la tarde este martes las peritos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Ana Yanci Morales Valverde y Gladis Núñez Rivas, durante un juicio que se realiza en los Tribunales de Liberia.

Gladis Nuñez, quien es microbióloga, dijo que ella recibió la funda y procedió a tomar una muestra para conocer los componentes genéticos por medio del ácido desoxirribonucleico (ADN).

Precisó que ese indicio se comparó con el ADN de la sangre de los cinco fallecidos y el de una joven de 14 años que sobrevivió y "todos fueron excluidos", al ratificar que esa sangre no correspondía a ninguno de ellos.

Por su parte, Morales tomó una muestra de sangre de Gerardo Alonso Ríos y, al hacer las comparaciones por ADN, la coincidencia fue completa.

“En el informe 3157 decimos que con la muestra extraída a la persona sospechosa, se realiza la comparación del perfil genético obtenido de la funda y se comparan ambos perfiles. Resultó positivo", dijo Núñez.

Recuento de testigos

Durante las audiciencias de este martes se recibió el testimonio de siete testigos, todos ellos peritos del OIJ. Entre otros declaró la psiquiatra forense Larissa Escalante Chaves, quien explicó que el sospechoso ingresó al apartamento donde estaban las víctimas con una llave maestra. Asimismo, hizo ver que el sujeto cometió los crímenes en aproximadamente 30 minutos.

Maricel Fernández, una médico forense, dijo que otro elemento a tomar en cuenta es que no todas las personas estaban amarradas de igual manera, pues algunos de los nudos no estaban en "su punto máximo de tensión, sino flojos".

Por parte del Ministerio Público están, de izq a der., Aymee Caravaca, Ligia Lacayo y Mónica Venegas. Foto Alonso Tenorio
Por parte del Ministerio Público están, de izq a der., Aymee Caravaca, Ligia Lacayo y Mónica Venegas. Foto Alonso Tenorio

Precisamente, la Fiscalía, cuando se leyó la acusación contra Ríos Mairena, indicó que él obligó a una de las víctimas, Ariel Vargas Condega, a que atara de pies y manos a tres de sus compañeros.

Asimismo, compareció la retratista Leyrin Alvarado Oviedo, quien manifestó que ella se encargó de confeccionar un retrato hablado del sospechoso con base en la descripción que hizo la sobreviviente.

"Ella me iba guiando, se mostraba muy segura en los rasgos que escogía. Se puede hablar que el retrato tiene cercanía, similitud, semejanza pero no que es la misma persona (detenida)", declaró.

Alvarado dijo que la joven de 14 años mencionó un tatuaje que el sospechoso de la masacre tiene en la espalda, del lado derecho, que son interpretaciones de letras chinas.

Hecho que se juzga

Este caso ocurrió la madrugada del jueves 19 enero del 2017, cuando presuntamente Ríos entró al apartamento donde dormían las víctimas y las atacó con una arma blanca.

Se trataba de Ingrid Massiel Méndez Serrano, de 24 años, estudiante de Psicología de la Universidad de Costa Rica (UCR) en Liberia; Dayana Martínez Romero, de 24 años, estudiante de Educación y Dirección de Empresas de la UCR; Ariel Antonio Vargas Condega, de 24 años, estudiante de Gestión Empresarial de la Universidad Técnica Nacional (UTN). Además, los novios Stephanie Hernández García, de 23 años, estudiante de Educación y Dirección de Empresas de la UCR y Joseph Briones Solís, de 22 años, estudiante de Dirección de Empresas y Administración Aduanera, también en la UCR.

En el hecho sobrevivió una colegiala de 14 años, quien también sufrió heridas en varias partes del cuerpo.

El Ministerio Público acusa a Ríos de cinco delitos de homicidio calificado, cuya pena máxima es de 35 años, un delito de tentativa de homicidio calificado (con una sanción que va de 15 a 35 años) y un delito de abuso sexual contra persona mayor de edad (castigo de tres a seis años).

Esta información fue redactada con base en la transmisión del juicio que realiza vía Facebook, radio Pampa.