Eillyn Jiménez B.. 24 agosto
Los jueces Alexánder Salazar Chacón y Rolando Morales Valladares abandonan la sala luego de suspender el juicio. A la derecha, el ofendido, Esteban Araya, y uno de sus abogado, Erick Varela. Foto: Rafael Pacheco
Los jueces Alexánder Salazar Chacón y Rolando Morales Valladares abandonan la sala luego de suspender el juicio. A la derecha, el ofendido, Esteban Araya, y uno de sus abogado, Erick Varela. Foto: Rafael Pacheco

Un quebranto de salud que sufrió este viernes por la tarde la abogada Mayra Tatiana Alfaro Rojas obligó a suspender las conclusiones del juicio que sigue en el Tribunal Penal de Cartago por la agresión en la cabeza que sufrió Esteban Araya Arias el 27 de agosto del 2017.

Alfaro es la representante legal de Araya en la acción civil resarcitoria por ¢90 millones. Los demandados civiles son el Club Sport Cartaginés y la Unión de Clubes de Fútbol de la Primera División ( (Unafut).

El debate se inició el lunes anterior y para esta tarde estaba previsto el inicio de conclusiones de las partes involucradas.

Sin embargo, pasadas las 2 p. m. los jueces Alexánder Salazar Chacón (quien preside), Rolando Morales Valladares y Edwin Reyes Odio informaron sobre la decisión de suspender por la ausencia de la defensora.

Además, Salazar advirtió a Araya que en caso de que su abogada no se recupere deberá tener otra representante para que el juicio avance.

“La ausencia de la abogada nos impide continuar con el juicio como teníamos programado para el día de hoy (viernes), la continuación será el próximo lunes 27 de agosto", dijo Salazar.

Erick Varela, abogado querellante del aficionado brumoso, manifestó a los jueces que al llegar a los tribunales encontró a Alfaro en la entrada de la Fiscalía y esta le expresó que tenía las piernas y pies dormidos, por lo que fue atendida por la brigada y posteriormente trasladada al Hospital Max Peralta para su valoración.

Durante este viernes se incorporó como prueba el informe del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) y el de la Unafut sobre los planes de seguridad para el encuentro futbolístico pactado el día de los hechos que se juzgan.

El caso

El 27 de agosto del 2017 estaba pactado un partido de fútbol entre Cartaginés y Herediano. Ese día, minutos antes del juego hubo un enfrentamiento entre integrantes de la Fuerza Azul, barra de los blanquiazules, y La Garra, seguidores florenses.

En un video, aportado como prueba en el debate, se ve a miembros de los dos grupos de aficionados lanzar piedras. Luego, se dio una golpiza a un aficionado herediano, a quien Araya le quitó la camisa.

Posteriormente, son algunos de los florenses quienes se abalanzaron encima de Araya, le dieron patadas y puñetazos y después, un hombre de apellidos Sánchez Sanabria, de 31 años, lo golpea con una piedra en la cabeza.

Araya quedó inconsciente en el piso y debido a las agresiones que sufrió fue llevado al Hospital Max Peralta de Cartago, donde permaneció internado varios días. En la actualidad, todavía acude a citas y terapias, pues no ha sido dado de alta.

(Video) Brutal paliza a aficionado en Cartago

Sánchez, por su parte, es sospechoso del delito de tentativa de homicidio, el cual es castigado con una pena máxima de 35 años.

Actualmente, el hombre descuenta prisión preventiva en Centro de Atención Integral (CAI) Jorge Arturo Montero Castro, conocido como La Reforma, en San Rafael de Alajuela.

El jueves, Sánchez declaró y le pidió perdón a Araya. Según dijo, todos los días se arrepiente de lo que hizo.

En tanto, Araya, quien el lunes fue el primero en rendir declaración ante los jueces, explicó que perdió un 30% de su cráneo, no puede exponerse al sol ni mojarse, sufrió pérdida de audición en el oído derecho y, además, con su mano derecha no puede levantar ni una botella de refresco de dos litros.

Por las patadas y puñetazos contra Araya, otros dos hombres de apellidos Monge Rojas y Latino Villarreal fueron acusados por lesiones graves.

No obstante, ellos llegaron a una conciliación en la cual admitieron que cometieron el delito y se les impuso una pena de tres años de cárcel, pero sin tener que purgar prisión, pues se comprometieron a que, en un lapso de cinco años, no cometerán ningún otro hecho doloso.