
Un hombre de 42 años, de apellidos Cortés Amador, fue sentenciado a ocho años y tres meses de prisión luego de aceptar los cargos por producción y comercialización de marihuana y sus derivados.
Él se sometió a un proceso abreviado a finales del 2020 y por eso no estaba entre los miembros de la banda que lideraba y cuyo juicio fue suspendido este lunes y retomado la mañana de este martes, informó la oficina de prensa del Ministerio Público.
Cortés fue detenido hace casi dos años junto a otras cinco personas apellidadas Pizarro Cartín (sublíder), Bermúdez Molina, Bastos Herrera, Owen Strauss y una mujer de apellidos Redondo Ramos.
La Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos acusó a esas cinco personas por los mismos delitos que Cortés, quien prefirió aceptar los cargos con el fin de no ir a juicio, a cambio de una pena menor que la que podrían recibir sus presuntos cómplices.
El sujeto es hijo de la exministra de Salud, Giselle Amador, máster en drogodependencia. A raíz de esta investigación policial, ella tuvo que renunciar a su cargo.
Aunque primero se adujeron problemas de salud, luego trascendió que el Ministerio de Seguridad había advertido a Casa Presidencial sobre la investigación contra el hijo de Giselle Amador, quien fue ministra durante los primeros seis meses y medio de la actual administración.
Otros tres sentenciados
Este martes, en la sala N.° 1 de los Tribunales de Cartago, tres de los cinco imputados decidieron acogerse a un proceso abreviado poco antes de que se iniciara el juicio.
Los imputados Pizarro, Bermúdez y Owen aceptaron los hechos acusados por la Fiscalía y el Tribunal Penal de Cartago, y después de una sesión privada con los tres sujetos y sus abogados se resolvió dictarles siete años y seis meses de cárcel.

Este miércoles continuará el juicio en contra de la mujer, de apellidos Redondo Ramos, y de Bastos Herrera, únicos que no se acogieron al beneficio del procedimiento abreviado, el cual les permitía optar por penas menores al evitar el juicio.
Así las cosas, ambas personas se exponen a penas de hasta 15 años de prisión.
El juicio contará con la declaración de ocho testigos y se analizará varias pruebas, entre ellas llamadas telefónicas.
El lunes el arranque de ese debate se suspendió, debido a que no se presentó un intérprete requerido por el acusado, Owen Strauss, quien no entiende el español y que al final optó por aceptar los cargos y no ir a juicio.
Los jueces a cargo del debate son Sailyn Ballestero Mora, Rolando Morales Balladares y Grettel Barahona Chaves, quien preside.
Marihuana hidropónica
Desde abril del 2018, la Policía de Control de Drogas del Ministerio de Seguridad le seguía la pista a esta agrupación.
Lo anterior, luego de que informes confidenciales indicaran que el grupo tenía laboratorios clandestinos para el cultivo de marihuana y para extraer de esa planta ceras y aceites que comercializaban.
Una vez sustentadas las sospechas, la PCD procedió a allanar una casa en residencial Cariari, en Belén de Heredia, que escondía una plantación bajo techo, así como un laboratorio en el cual fabricaban aceite y cera de esa planta, que vendían a precios que oscilaban entre ₵30.000 y ₵100.000.
El grupo también tenía cultivos hidropónicos en Tres Ríos, Santa Ana y Guápiles.
Según el Ministerio de Seguridad Pública, durante el proceso investigativo se hicieron cinco decomisos relacionados a esta organización.
Pizarro era, aparentemente, el sublíder de la banda y según la PCD, se dedicaba al cultivo de la droga y su posterior proceso. Este sujeto, de 33 años, tiene antecedentes por narcotráfico.
Bastos, de 38 años, tenía en su vivienda, en La Unión, un laboratorio para el cultivo de plantas de marihuana, su clonación y posterior venta a terceros. Además, sería el encargado de la recolección de la droga en los laboratorios y de su posterior entregas a los clientes.
Owen, es un estadounidense de 70 años, y es sospechoso de aportar dineros de su capital para el desarrollo y mantenimiento de los laboratorios. Al parecer, también participaba en el cultivo, cuido y mantenimiento de las plantas y del procesamiento de la droga.
Redondo, la mujer de 60 años, tiene nacionalidad cubana - estadounidense, y al parecer se encargaba, junto con el tico Bermúdez, de cuidar la marihuana en ambientes controlados dentro de una casa.

