Yeryis Salas. 9 mayo
Este miércoles, los padres fueron indagados en la Fiscalía de Hatillo, San José. Foto: Alonso Tenorio.
Este miércoles, los padres fueron indagados en la Fiscalía de Hatillo, San José. Foto: Alonso Tenorio.

Los padres sospechosos por la muerte de un bebé de 13 días de nacido quedaron libres, pero con tobillera para monitoreo electrónico, dictó este jueves el Juzgado Penal de Hatillo.

A la pareja, de apellidos Madrigal Pérez y Montero Rojas, se le ordenó abandonar la casa en la que vive actualmente, en San Felipe de Alajuelita. En un plazo de diez días los investigados deberán aportar la dirección de su nuevo domicilio.

Además, el Juzgado les prohibió acercarse, perturbar o molestar a testigos del proceso.

La Fiscalía de Hatillo, que había solicitado prisión preventiva, anunció apenas finalizó la audiencia que apelará estas medidas cautelares en un nuevo debate.

Madrigal y Montero fueron arrestados este martes después de que su hijo llegó muerto a la Clínica Nueva de Alajuelita.

Este miércoles, la Fiscalía los indagó y allanó su casa para recabar pruebas para la investigación, tramitada bajo el expediente 19-013165-042-PE.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) anunció que un examen inicial de una patóloga vinculó la muerte del bebé con el síndrome del niño agredido, pues el menor tenía moretes en su espalda y abdomen. Aunado a eso, complicaciones respiratorias habrían contribuido al deceso.

Olga Arguedas, directora del Hospital Nacional de Niños, afirmó que en Costa Rica es asesinado, en promedio, un menor de 28 días de nacido al año.

“El cerebro del bebé recién nacido es sumamente frágil, es una estructura que está en un proceso evolutivo en el cual cualquier movimiento violento puede provocar rupturas de los vasos sanguíneos y hemorragias”, explicó Arguedas.

Los hermanos del fallecido, de 3 y 5 años, fueron llevados a albergues del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), donde permanecen desde el martes.

Esta institución analizará las medidas que tomará con los dos menores, en un estudio que puede “llevar su tiempo”, afirmó la presidenta ejecutiva del PANI, Patricia Vega.

La pareja es vecina de urbanización San Felipe, en el distrito de San Felipe de Alajuelita. La mujer trabaja como empleada de un restaurante y el hombre se desempeña como peón de construcción.

En el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) aparece que contrajeron matrimonio hace siete meses. El bebé fallecido aparece con los apellidos solo de la madre, confirmó Wálter Espinoza este miércoles.

Paralelamente, la Policía Judicial investiga la muerte de otro niño de cinco años registrada este jueves a las 6:10 a. m., en el distrito de Sabanilla, en Alajuela.

El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Wálter Espinoza, afirmó que la revisión preliminar del cuerpo realizada por una patóloga, detectó moretes, alopecia o pérdida de cabello, desnutrición severa, una lesión en el labio superior, escoriaciones en el cuerpo, y otras cicatrices que aparentan ser de quemaduras.

En el 2018, el PANI recibió 11.074 denuncias por agresión física contra menores de edad. A marzo de este año, la cifra iba por 2.982.