
En un poco más de tres días, un incendio forestal ha consumido 4.000 hectáreas (40 km²) del Parque Nacional Palo Verde, una de las áreas protegidas más importantes del país por su riqueza en biodiversidad y sus ecosistemas de humedales. Así lo confirmó este lunes Alexander León, director regional del Área de Conservación Arenal Tempisque.
El territorio afectado se traduce en aproximadamente el 20,2% de la totalidad del parque y, para poner en perspectiva el daño, equivale a alrededor de 55 veces el tamaño del Parque Metropolitano La Sabana, situado en San José, el cual mide cerca de 72 hectáreas.
Tras una valoración en el sitio, el departamento de prensa de Bomberos informó que este incendio ha avanzado de una forma muy agresiva, favorecido principalmente por una vegetación muy seca y fuertes vientos.
Palo Verde es uno de los once territorios en Costa Rica adscritos a la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, conocida como el Convenio de Ramsar.

De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), la vegetación en este paraje está constituida por dos zonas de vida que le permiten albergar 12 diferentes comunidades vegetales, donde se han identificado hasta 750 especies de plantas, entre ellas el pochote, el cedro amargo y el guanacaste.
En este sitio protegido se encuentran también cinco de las seis especies de mangle que existen en todo el país.
Además de su riqueza en vegetación, expertos han distinguido más de 280 especies de aves, entre migratorias y residentes, algunas en vías de extinción o con poblaciones muy reducidas, como la lapa roja, el galán sin ventura, el pavón, los toledos, halcones, patos y garzas reales, entr otras.

A ello se suman cerca de 55 especies de anfibios y reptiles, 150 especies de mamíferos y 19 de peces.
Las llamas comenzaron a consumir este santuario desde la tarde del jueves, cuando un rayo cayó en un ecosistema de tifa, un tipo de vegetación que prolifera en aguas poco profundas. Especialmente en época seca, esta planta se torna muy inflamable, según explicó el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).
En la misma jornada en que los bomberos forestales ingresaron a combatir las llamas, el Sinac decretó el cierre temporal del parque, medida que se mantendrá hasta nuevo aviso.

Imágenes difundidas por el Minae muestran enormes paredes de humo y el fuego ganando rápidamente terreno. Según explicó Alexander León, director regional del Área de Conservación Arenal Tempisque, solo el domingo el incendio se extendió al menos 1.500 hectáreas y, hasta el momento, las autoridades no han logrado controlar las llamas.
De acuerdo con León, los expertos combaten el fuego con maquinaria y no mediante combate directo, pues el humo y las altas temperaturas ponen en riesgo al personal de primera respuesta. En lo últimos días, personal de Bomberos del Sinac trabajó con sus recursos, con la ayuda de la empresa privada, del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo y del Comité Municipal de Emergencias.

Al grupo de apoyo se sumó el fin de semana la Cruz Roja Costarricense, cuyos socorristas valoraron a 26 bomberos forestales, quienes presentaron afectaciones relacionadas con la inhalación de humo, pero no ameritaron traslado a centros médicos.
Entre el domingo y la mañana de este lunes, se desplazaron al área protegida 25 integrantes de la brigada del Cuerpo de Bomberos con cuatro unidades de la Unidad Operativa Forestal para ayudar a mitigar el fuego.

Incendios encienden alertas
El director regional lamentó los daños ocasionados en el parque y aseguró que entre los animales más afectados se encuentran las tortugas, felinos y venados, aunque algunos han logrado huir hacia zonas aledañas.
Para el experto, los incendios forestales registrados en Guanacaste durante este 2026 han encendido las alertas por la voracidad con la que se están desarrollando. La variación climática, afirmó, está teniendo “efectos importantes” en la atención de estas emergencias y advirtió que estos fenómenos están siendo incluso más agresivos que en años anteriores.

“Tenemos que estar más preparados, con más equipo, más tecnología, métodos nuevos. La forma en la que lo hemos venido haciendo no es suficiente”, aseveró.
Este año ya se han reportado incendios forestales de gran magnitud en Guanacaste, entre ellos el que afectó la Reserva Biológica Lomas de Barbudal y el ocurrido en el Parque Nacional Santa Rosa, ambos durante el pasado mes de abril.

