La canícula es un periodo de disminución de lluvias dentro de la estación lluviosa, se presentaría este año en Costa Rica con mayor intensidad y duración debido a la influencia del fenómeno de El Niño, según estimaciones del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
Según explicó Eladio Solano, director general interino del IMN, este fenómeno climático suele registrarse entre finales de junio y la primera quincena de agosto, aunque su comportamiento varía cada año. La institución indicó que las fechas exactas se definirán después del 15 de junio, cuando se emitan los pronósticos oficiales.
Solano detalló que la reducción de lluvias ocurre por un fortalecimiento de los vientos alisios, lo que provoca condiciones similares a la estación seca, aunque sin eliminar completamente las precipitaciones. Durante este periodo, las lluvias se vuelven más aisladas y menos frecuentes, con posibles interrupciones por ondas tropicales o sistemas de baja presión.
El director general del IMN señaló que la variabilidad climática influye en la duración e intensidad de la canícula. Esto provoca que algunos años el periodo sea corto, mientras que en otros se extienda.
Para este año, la presencia de El Niño podría generar una canícula más prolongada, con más días secos y temperaturas superiores al promedio. Las proyecciones indican un aumento entre 0,5 °C y 1,5 °C en distintas regiones del país.
Las zonas más afectadas serían el Pacífico Norte, especialmente Guanacaste, seguido por el Valle Central y otras áreas del Pacífico.