
La Cruz Roja Costarricense confirmó el cierre de sus comités de San Pablo y San Rafael de Heredia como parte de una reorganización financiera y operativa. A partir de ahora, los comités de Santo Domingo y San Isidro asumirán la cobertura de esas comunidades.
La medida forma parte de un proceso de reorganización que, según la institución, busca optimizar los recursos disponibles y garantizar la continuidad de los servicios de emergencia.
La decisión; sin embargo, generó preocupación entre representantes de la provincia, quienes consideran que la Cruz Roja necesita fortalecer y no reducir sus servicios de respuesta.
Walter Fallas, gerente general de la Cruz Roja, explicó que el cambio se tomó después de un análisis financiero y operativo.
“La decisión responde a un análisis financiero y operativo orientado a garantizar la sostenibilidad y continuidad de los servicios humanitarios ante la situación financiera que enfrenta la institución”, afirmó.
En enero de 2026, la Cruz Roja informó que cerró 2025 con un déficit aproximado de ¢1.400 millones, de manera preliminar y sujeto a los cierres contables finales. También señaló que 66 de sus comités auxiliares operaban de forma deficitaria, es decir, sus ingresos no eran suficientes para cubrir los costos necesarios para mantener los servicios de emergencia en sus comunidades.
Meses antes, en noviembre de 2025, la institución había advertido que proyectaba un déficit de más de ¢1.700 millones y que la situación podía llevar a una parálisis operativa si no conseguía recursos adicionales.
Posteriormente, los diputados aprobaron incorporar ¢1.500 millones para la Cruz Roja en el Presupuesto Nacional de 2026, después de que la institución reclamara recursos para sostener su operación.
Diputada reclama ¢3.300 millones que el Gobierno podría girar a la Cruz Roja
Ángela Aguilar, diputada por Heredia del Partido Liberación Nacional (PLN), cuestionó la situación y aseguró que desde agosto ha advertido sobre los problemas económicos que enfrenta la Cruz Roja.
La legisladora afirmó que la institución cerró 2025 con un déficit financiero de más de ¢900 millones y señaló que existen ¢3.300 millones que el Gobierno podría girar a la Cruz Roja.
“En este momento hay ¢3.300 millones que el gobierno puede girar y eso viene precisamente a darles esa sostenibilidad y a poder suplir todas las necesidades para el día a día de todo el apoyo que le hacen a los costarricenses. Heredianos, costarricenses, necesitamos tener a la Cruz Roja activa, la Cruz Roja salva vidas”, dijo.
Cámara pide reabrir los comités
Por su parte, la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Heredia (CICTH) también manifestó su preocupación por el cierre de los servicios en San Rafael y San Pablo.
Rodolfo Vargas, presidente de la organización, señaló que la Cruz Roja cumple un papel fundamental en la atención de emergencias y que, en muchas ocasiones, sus equipos son los primeros en llegar cuando una persona necesita atención urgente.

“Nuestra posición es clara: Heredia necesita más servicios de atención y respuesta, no menos”, señaló Vargas en el pronunciamiento.
A la vez, manifestó su respaldo a iniciativas que permitan reabrir los comités y pidió buscar soluciones que fortalezcan la atención de emergencias en la provincia.
“Desde la Cámara manifestamos nuestro respaldo a cualquier proyecto, iniciativa o esfuerzo serio que permita lograr la reapertura de estos comités de Cruz Roja y garantizar que nuestras comunidades cuenten nuevamente con estos servicios esenciales”, agregó.
Las llamadas falsas también consumen recursos
La Cruz Roja aprovechó el anuncio de la reorganización para pedir a la población un uso responsable del servicio de emergencias 9-1-1.
Fallas informó que en lo que va de 2026 la institución ha recibido más de 2.400 llamadas falsas en las que se solicitaron ambulancias. Según la organización, estas movilizaciones han representado un costo superior a ¢110 millones.
El problema también se presentó durante 2025. Ese año, la Cruz Roja fue movilizada en 3.517 ocasiones por llamadas falsas, con un gasto aproximado de ¢160 millones.
“Después de 141 años de servicio humanitario, la Cruz Roja Costarricense sin duda requiere del apoyo de la ciudadanía, para hacer un uso responsable de los recursos institucionales, y garantizar así la continuidad de la misión humanitaria: salvar vidas, aliviar y prevenir el sufrimiento humano”, concluyó la institución.
