
En una hora de alto tránsito y en pleno centro de Cartago, gatilleros habrían perseguido a un hombre hasta asesinarlo, dentro de una tienda tipo outlet, la mañana de este jueves. Minutos más tarde, los sujetos realizaron un bajonazo y huyeron en un carro robado.
El incidente ocurrió al costado sur de las Ruinas, a tan solo metros del colegio Bilingüe Sagrado Corazón de Jesús y la escuela Jesús Jiménez Zamora. Al momento en el que se escucharon las detonaciones, estudiantes estaban saliendo de los centros educativos.
Erick Calderón, jefe de la Fuerza Pública de Cartago, indicó que la víctima tenía como antecedente una sentencia por violación a la Ley de Psicotrópicos y estaba cumpliendo una medida cautelar que le exigía firmar periódicamente. Se presume que el hombre era el objetivo directo de los gatilleros.
“El centro de la ciudad está lleno de cámaras, hay policías también. Tenemos mas de 20 policías que están caminado el centro. (...) Que se animen a hacer esto en el centro de la ciudad, nuevamente, claro que si es muy delicado”, dijo.
La Cruz Roja Costarricense recibió la alerta del ataque armado a las 9:21 a. m. Al llegar, los socorristas encontraron fallecido al hombre adulto, cuya identidad no ha trascendido. Durante la mañana al menos 200 metros de la ruta 10 permanecieron custodiados por oficiales de Fuerza Pública.
Fuentes policiales confirmaron a este medio que los sospechosos salieron del local, ejecutaron un bajonazo a la propietaria de un vehículo que estaba estacionado en las cercanías y huyeron del sitio.
Una cámara de seguridad captó el momento en el que dos hombres, vestidos de negro, se aproximaron al carro marca Chevrolet y obligaron a la conductora a descender. La mujer se percibe confundida y corre para buscar ayuda.
Al mediodía, Calderón confirmó que oficiales lograron la detención del principal sospechoso del homicidio, quien permanece aprehendido en la delegación policial de El Guarco. Además, oficiales recuperaron el vehículo robado.
El jefe agregó que transeúntes observaron la escena mientras se desarrollaba e incluso grabaron el momento de la persecución que acabó con el crimen, pero no llamaron a las autoridades, por lo que, aunque la policía llegó dos minutos después de recibir la alerta, este aviso fue tardío.
