
Gabriel Aguilar Vargas, el futuro ministro de Justicia, reconoció que por una falta de respeto a un oficial de Tránsito le decomisaron las placas del vehículo de su esposa el domingo anterior.
Aguilar, quien es el jefe de despacho de Rodrigo Chaves, fue abordado la noche del 3 de mayo en un retén en San José, entre calles 16 y 20, cerca de las parada de buses de Contrasuli, que viajan a Puriscal, y de la terminal conocida como la Coca Cola.
Desde este miércoles La Nación solicitó una versión del funcionario, sin que hasta el momento hayamos recibido respuesta.
Sin embargo, Aguilar dio declaraciones al medio Trivisión en donde reconoció que el ministro de Transportes estuvo en el sitio del altercado. “Don Efraím se dio cuenta de la situación y llegó a ver qué estaba pasando, no intervino ni en que no me hicieran el parte, ni en que no me decomisaran las placas”, sostuvo.
En su relato, Aguilar explicó que circulaba bajo una lluvia intensa de regreso a su casa en Belén de Heredia, luego de participar en el ensayo del discurso presidencial para el día siguiente, cuando un oficial de Tránsito en motocicleta frenó abruptamente frente a su Toyota Prado placas BWY144. “Él me frenó en seco, prácticamente me frenó de golpe, entonces yo frené mi carro y le pité al compañero, eso no le gustó”, relató.
El motorizado se había detenido para conversar con oficiales de una patrulla cercana, que luego le bloquearon el paso a Aguilar. Fue entonces cuando los agentes procedieron a confeccionarle el parte. El funcionario reconoció el motivo de la infracción: “Según el oficial es que yo le pité y que eso era una falta de respeto, y bueno, yo lo entendí. Está bien, señor oficial, hágame el parte.”
Después del incidente, Aguilar buscó al motorizado y le cuestionó el frenazo. El oficial le respondió que no había guardado la distancia reglamentaria. “Yo le dije: sí, yo entiendo, pero no es lo mismo frenar cuando está seca la calle a cuando está mojado. Usted lo entiende perfectamente como oficial de tránsito, por eso fue que yo le pité”, contó Aguilar, quien añadió que le dijo al agente: “Proceda conforme a su función.”
El funcionario también negó haber usado su cargo para presionar a los agentes. “Yo no bajé la ventana y en ningún momento les dije: soy Gabriel Aguilar, el jefe de despacho del presidente o el futuro ministro de Justicia. Eso no viene al caso decirlo, eso es un ridículo”, afirmó. Agregó que pagó la multa de ¢51.577 de inmediato y que tramita, “como cualquier ciudadano”, la cita para recuperar las placas.
Ministro de Transportes estuvo presente
Sobre la presencia en el sitio del ministro de Transportes, Efraím Zeledón, uno de los puntos que investiga el sindicato de la Policía de Tránsito, Aguilar explicó que fue él quien, durante el incidente, le manifestó al oficial que consideraba la situación injusta y que pensaba hablar con Martín Sánchez, director de Tránsito.
Según el futuro ministro, Zeledón se enteró de lo ocurrido y llegó al lugar porque estaba cerca del Museo de los Niños. “Simplemente llegó ahí, vio cómo estaba la situación y dijo: procedan conforme a la ley”, relató.
El secretario general del sindicato de Tránsito, Josélito Ureña, investiga si Zeledón solicitó que las placas le fueran devueltas a Aguilar, algo que según Ureña no ocurrió. El ministro no respondió las consultas de La Nación al cierre de esta información.
El fiscal general, Carlo Díaz, confirmó a este medio que analiza abrir una investigación sobre los hechos “para determinar si se cometió o no un delito”. De confirmarse alguna irregularidad, la causa se trasladaría a la Fiscalía General una vez que Aguilar asuma como ministro, cargo que le otorga fuero especial de protección.
